La importancia de una red de contactos Normalmente, en el proceso de emprender y crear una nueva empresa surge la necesidad de contar con distintos recursos, entre los que se encuentran el financiamiento, los recursos humanos, las herramientas o la tecnología, en fin, cada tipo de emprendimiento demandará seguramente una diversidad de recursos y proporciones de los mismos muy específica.
Pero siempre, sin importar el tipo de emprendimiento, siempre hay un "recurso" que cumple una función vital: la red de contactos (podemos decir que forma parte de lo que se llama comúnmente "capital social").
Y esto quien mejor lo sabe es quien ha tenido la experiencia de participar en una nueva empresa. No quiero decir que en una empresa ya formada no sea importante, pero creo que en ese caso la misma empresa puede contribuir al desarrollo de la red, relacionándose con otras empresas, proveedores, clientes, otras instituciones o individuos.
Pero en el caso de un emprendedor, serán sin duda los contactos disponibles los que permitirán reunir los recursos necesarios y aún no disponibles: capital, gente para el equipo de trabajo, el espacio físico donde instalarse, etc. Es decir, la red de contactos aparece como "previa" a todo otro recurso, a tal punto que una red de contactos no desarrollada no permitirá llevar la idea de negocio a un proyecto concreto. Mientras que una red bien desarrollada puede llevarlo a uno bastante lejos...
¿Cuándo se puede apreciar esto? Por ejemplo, uno mismo o sus familiares pueden disponer del capital para comenzar el negocio, pero, ¿qué sucede cuando hay que conseguir personal idóneo y de confianza para integrar el equipo inicial? Está claro que uno no puede salir a la calle y parar al primero que pasa para pedirle que trabaje a la par, e incluso la idea de encontrar gente a través de avisos clasificados aparece como poco adecuada en esta etapa.
Es más, pensemos sólo en la necesidad de conseguir algún asesoramiento temporal, por ejemplo, para una cuestión legal. ¿Está en condiciones el emprendedor de solventar el gasto en asesoramiento legal? Y ese asesoramiento, ¿es de la confianza necesaria como para contarle la idea de negocio? Y ni hablar que, más allá de esto, hay que conseguir alguien que realmente esté preparado para asesorar, teniendo en cuenta que en ocasiones el asesoramiento necesario tiene que ver con cuestiones muy específicas que no cualquier profesional maneja, por ejemplo, en el caso de las empresas vinculadas a las áreas de tecnología. Entonces, ¿a quién contrataría?
Días atrás un amigo vino a consultarme, para que le recomendara si tenía algún contacto, un abogado o contador público, para que lo asesorara en la formación de una sociedad. Por la naturaleza de la industria en la que se encuentra, la consulta que debía hacerle era muy específica, por lo que no podía ser cualquier profesional. Además, un requisito importante era que fuera alguien de mucha confianza.
Lamentablemente no pude ayudarlo, ya que no disponía del contacto ideal para relacionarlo, así que, de todos modos, el continuó averiguando por otro lado, hasta que días después pudo conseguir quien le dé al menos algunas pautas respecto a su inquietud, aunque creo que no es lo que buscaba inicialmente.
Así como este ejemplo, se pueden encontrar muchos más, día a día, y la falta de desarrollo de aquella red de contactos se torna un obstáculo a sortear. Y en ocasiones, ésto excede el ámbito personal del emprendedor, y se transforma en un problema del entorno de negocios (un caso común en Argentina). Es claro que hay regiones donde la existencia de redes es mucho mayor y desarrollada, lo que hace la creación de nuevas empresas una actividad con mayor probabilidad de éxito.
Por ello creo que siempre hay que trabajar para desarrollar aquél "capital social", para que la red de contactos desarrollada no sea solamente la propia, sino que sea la de toda la comunidad emprendedora local.... |