Desde hace algún tiempo, la miniaturización alcanzada en la construcción de chips y microprocesadores para computadoras ha empezado a tener sus límites. El principal problema tendría que ver con la generación de calor en esas pequeñas superficies de silicio que concentran millones de transistores, un calor que llegaría a ser suficientemente alto como para derretir el mismo chip!
Por eso, gigantes como Intel están buscando la solución. Pero aparentemente la solución vendría de una empresa más pequeña, en realidad, apenas un start-up, un nuevo emprendimiento formado por tres profesores de la Stanford University: Cooligy Inc.
Estos emprendedores lograron hacer pasas minúsculos "arroyos" de agua a través de cientos de micro-canales en la parte posterior de un microprocesador mediante una bomba electrocinética para quitar el calor por la misma agua que circula. Este agua caliente, que circula por el sistema a razón de una taza por minuto, luego se dirige a un pequeño radiador que termina expulsando el calor fuera del equipo mediante un ventilador.
¿Dónde comenzaron estos tres profesores de ingeniería mecánica con el emprendimiento? Una investigación en la universidad, gracias a US$ 4 millones financiados por Defense Advanced Research Projects Agency para investigar acerca del calor generado por todos los equipos electrónicos que llevan "puestos" los soldados de su ejército.
Lo que hicieron estos profesores no es un caso único. En EEUU, el país donde se encuentra esta nueva empresa, existe un "aceitado" mecanismo para llevar resultados de investigación directamente al mercado, a través del licenciamiento de las nuevas tecnologías que hacen las mismas universidades. Solamente en Stanford, durante el año 2003 se registraron más de 350 invenciones en tecnología en su Office of Technology Licensing, las que luego son otorgadas bajo licencia a empresas como esta. Otro caso muy conocido es el del buscador de internet Google, que siguió pasos similares.
