No hace mucho tiempo que se está dando un fenómeno que promete traer importantes consecuencias en la economía de EEUU: el offshoring. Se trata de una tendencia creciente de las empresas para contratar fuerza de trabajo fuera del país, aprovechando los bajos costos y alta calificación de los recursos humanos de países como China e India.
Un estudio realizado por Joint Venture: Silicon Valley Network, Bay Area Economic Forum y Stanford Project on Regions of Innovation and Entrepreneurship demuestra que los esfuerzos actuales para prevenir el offshoring no serán exitosos y generarán altos costos económicos.
En particular, el área que rodea al Silicon Valley (Bay Area) ha sufrido más las consecuencias de la globalización y el offshoring que otras regiones de EEUU, según el estudio. El 60% de las ventas de los fabricantes de esta región se obtiene en mercados extranjeros. Y el 94% de las firmas en las industrias de semiconductores, equipos para fabricación de semiconductores y software (dos de los principales sectores de la economía de la región) ya están usando recursos extranjeros.
El estudio también encontró que esta región está perdiendo, frente a otras regiones del país y del exterior, capacidades en cuanto a tres aspectos: producción en masa, operaciones de back-office y mejora de productos y procesos.
Un caso para tener en cuenta y seguir de cerca. ¿Está perdiendo su liderazgo el Silicon Valley?
