Exactamente sobre esto me hablaba mi amigo en el día de ayer. En el medio de una charla luego del trabajo (happy hour en los países del norte) no pudo contener el comentario, luego de perder horas y horas frente a oficinas públicas para constituir un fideicomiso, figura jurídica de amplia difusión pero que pocos entienden a fondo.
Me comentaba acerca de la imposibilidad de conseguir cierta información que debiera ser pública, para que con su empresa puedan armar los contratos y completar las formalidades requeridas. Y en esta línea general se presenta el artículo publicado por La Nación: el derecho a la información pública.
Es más, él, una persona apasionada por el mundo de los negocios, hasta sugirió pagar por esa información si era necesario (la cual es pública!) pero que "de una vez por todas les dejen de poner trabas para poder seguir con sus planes".
Bueno, de todos modos y al fin de cuentas, uno termina consiguiendo lo que necesita en estos trámites, pero eso generalmente cuesta tiempo y paciencia, aunque no es precisamente tiempo lo que sobra para algunas ideas de negocio...
Sin duda, una tarea pendiente para cambiar realmente nuestro país y su economía (y un buen punto para empezar) es aceitar los mecanismos del Estado para responder a las necesidades de los emprendedores. Y por qué no también responder a las necesidades de la sociedad en general, liberando el acceso a la información que se debería conocer, porque justamente es pública.
