Hace unos días el World Economic Forum publicó su reporte The Global Competitiveness Report, donde aparece el ranking de países de acuerdo a su grado de competitividad.
Argentina mejoró cuatro posiciones respecto del año anterior, pasando del puesto 78 al 74 en el ranking de competitividad mundial. Según el World Economic Forum esto no fue una mejora "real", sino la consecuencia del efecto rebote después de los bajos niveles de competitividad de los últimos dos años, después de la devaluación y caída del sistema financiero.
Creo que algunas acciones del Gobierno Nacional están siendo positivas para incrementar la competitividad del país en el mediano y largo plazo, como por ejemplo el fortalecimiento de la educación técnica y el financiamiento de actividades científico-tecnológicas.
Pero, a mi parecer, lamentablemente no todos los fondos disponibles resultantes de cuantiosos superávits se invierten adecuadamente. En particular cuando se trata de programas relacionados, por ejemplo, con el Plan Manos a la Obra. Este tema merece un comentario aparte, pero desde ya creo que estos fondos serían mejor aprovechados dándoles otro destino que genere mayor dinamismo económico y una mayor creación de riqueza.
Está bien, hasta el momento este tipo de programas genera empleos (auto-empleo...) y alguna actividad económica en regiones deprimidas, del interior del país principalmente. Pero... ¿es una solución real a un problema estructural de la economía (desempleo, recursos humanos no capacitados, mercado de capitales poco desarrollado en cuanto a nuevos emprendimientos se trata, etc.)?
