Cada vez que leo un mensaje de la lista de correos de India Brand Equity Foundation hay sorpresas. No por las novedades respecto a la creciente economía de aquél país, sino porque las cosas están sucediendo más que rápido.
No se si el presidente Abdul Kalam está haciendo todas las cosas bien, pero cada vez que leo las noticias económicas de India pienso en las oportunidades que habrá para iniciar una nueva empresa allá. Me imagino que no todo estará sobre rieles, pero así parece al menos para varios sectores de la industria de base tecnológica, como es el caso de la biotecnología.
La novedad es que el gobierno comenzaría a compartir con el sector privado los beneficios del sistema nacional de investigación y desarrollo. La razón es obvia: las empresas privadas tienen mucha más habilidad para convertir los resultados de investigaciones en productos concretos en el mercado. Y se trata de nada más ni nada menos que un mercado global de US$ 40 mil millones, de los cuáles actualmente India sólo participa en un poco más del 1%.
La estimación (o al menos, objetivo) del gobierno es convertir a esta industria en un sector de US$ 10 mil millones para dentro de 5 años, y eso dejaría a India más que bien posicionada internacionalmente en cuanto a biotecnología. Y para esto están creando una "atmósfera" adecuada para las empresas, incluído el financiamiento de acciones de incubación de nuevas empresas que quieran invertir en este sector.
