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Por favor, ayúdenme, pero... no les pienso decir cómo!

Ese es el mensaje que a veces te queda cuando salís de una entrevista. No de cualquier entrevista, sino de una que tenga que ver con relevamiento de información de empresas, para trabajos de investigación académicos o, en caso de ser proyectos privados, para poder realizar ofertas de nuevos productos y servicios útiles.
Explico mejor. Como resultado de distintos trabajos en los que he participado, he visitado una cantidad importante de empresas de la región donde vivo (Santa Fe, Argentina). Algunos de los trabajos tienen que ver con cuestiones académicas y otros directamente con consultoría. El mecanismo es siempre similar: contactar personas clave dentro de las empresas, las cuáles se eligen a partir de bases de datos, referentes o simplemente porque uno ya las conoce de trabajos anteriores.
Después se visita la empresa, se entrevista o encuesta al informante clave, para posteriormente armar los resultados para su entrega.
Aquí es donde esta el problema. Si bien los trabajos son de naturaleza distinta siempre hay una suficiente cantidad de respuestas "poco entusiastas" que dejan al entrevistador o encuestador el mensaje del título de este comentario. No se si podemos hablar de un 50% y 50%.
Por ejemplo, es común preguntar cifras de ventas en las encuestas en las que se necesita calificar las firmas que conforman la muestra (esto es muy común en trabajos de investigación que tienen que ver con detectar necesidades de las firmas con el objeto de elaborar políticas públicas de apoyo). Obviamente, esta es una información bastante sensible (reconozco que puede ser la más sensible), pero... ¿siempre es así? ¡No! Eso es lo increíble. Puedo asegurar que un 50% de las firmas revela con total tranquilidad sus cifras de ventas, mientras que el resto sí se resiste a hacerlo. Pero entonces uno se pregunta ¿cuál es la razón de esto?
Lo que hice hace un tiempo fue preguntarle a algunos colegas a ver qué opinaban, preguntándoles (copio textual mi e-mail del momento en que les pregunté):

Si Ud. fuera (o es) propietario de una empresa PyME: ¿qué perjuicios puede traerle revelar en una encuesta así las cifras de venta de cada año?

1) mis competidores se pueden enterar de cuánto vendo (por favor, aclarar para qué le serviría al competidor saber cuánto vende su empresa);
2) las cifras pueden terminar en manos de la AFIP/DGI y eso aumentaría el riesgo de una inspección y/o sanciones de esa agencia;
3) la institución que organiza la encuesta no es de mi confianza, "vaya a saber uno que hacen con esa información";
4) otros (por favor, aclarar);
5) no me traería ningún perjuicio.


Y las respuestas fueron, indicando el porcentaje sobre el total de respuestas recibidas:

1) 32% (mis competidores se pueden enterar de cuánto vendo)
2) 67% (las cifras pueden terminar en manos de la AFIP/DGI y eso aumentaría el riesgo de una inspección y/o sanciones de esa agencia)
3) 30% (la institución que organiza la encuesta no es de mi confianza, "vaya a saber uno que hacen con esa información")
4) 21% (otros)
5) 9% (no me traería ningún perjuicio)

Además de las respuestas se puede destacar (incluyendo algunos comentarios míos):
  • Quienes mencionaron la respuesta 1) (mis competidores se pueden enterar de cuánto vendo) NO dieron razón alguna que explique cuál sería el perjuicio, es decir, para qué le servirían las cifras de ventas al competidor. En el trabajo de relevamiento a empresarios no he notado tampoco alusiones a este tema. Sin duda "suena" a riesgo que el competidor se entere de las ventas de uno, pero creo que esto es relativo y entiendo que tiene que ver probablemente con factores culturales más que otra cosa. Obviamente, siempre puede estar latente el riesgo de "competencia desleal" (no sé si es la expresión correcta) basado en poseer información sobre otro negocio, pero esto es algo para ver en más detalle en otra ocasión tal vez.
  • No es raro que la mayoría mencione que las cifras pueden terminar en manos de AFIP/DGI, e incluso de otras agencias del gobierno. Debido al grado de informalidad de las pyme, es razonable que haya ventas "en negro" y empleados no inscriptos de acuerdo a la legislación correspondiente, por lo cual el "temor" al acercamiento del control del gobierno es alto. Personalmente, creo que la importancia de esta razón debe atenuarse si consideramos que igualmente el empresario encuestado puede dar "cualquier" cifra de ventas al encuestador. Incluso, siendo una SA por ejemplo, puede dar tranquilamente las cifras del balance que presenta acorde a la legislación respectiva a las mencionadas agencias. Además, así como yo llego hasta la empresa a encuestar, cualquiera puede llegar, porque los datos de las mismas son totalmente públicos, así que la participación de las mismas en una encuesta no las "expone" más al control de las agencias del gobierno.
  • Creo que la falta de confianza en la institución que realiza el relevamiento (o en el mismo encuestador) se presenta como la razón más importante a primera vista. De todos modos, no me termina de quedar en claro qué comprende la afirmación "vaya a saber uno que hacen con esa información" que yo mismo elaboré. Me suena en todo caso más a "no te doy la información porque no, y listo".
  • Los que mencionaron la respuesta "Otros" han hecho alusión fundamentalmente a cuestiones culturales al fundamentar su respuesta. Y la mayoría de ellos compararon la cultura empresaria argentina con la de países del norte (=EEUU), países donde la gente aparentemente no tendría problemas para decir cuánto gana o cuánto vende su empresa.
    De todos modos, hay que aclarar que en aquellos países no habría tanta informalidad en la economía como aquí, por lo que el riesgo derivado de una inspección de agencias de control del gobierno es menor. Además, en estos países se compite teóricamente "en el mismísimo mercado", por lo cual la publicidad de la cifra de ventas de una empresa no tendría demasiada relación con su posicionamiento competitivo en el mercado (¿¡¿¡¿Alguien se imagina una ventaja competitiva basada en no divulgar la cifra de ventas?!?!?). Todo esto habla de que, sí, está bien, hay razones culturales, pero las mismas sin duda derivan de distintas condiciones del entorno. Así que es otro tema para hilar más fino.
  • Por último, muy pocos mencionaron que "no me traería ningún perjuicio".

En fin, estoy de acuerdo con quienes dicen que se trata por razones culturales, y más aún con los que mencionan eso en un aspecto general y no relacionándolo con el mundo de los negocios. Es decir, aparentemente habría un problema cultural entre los empresarios, pero un problema de carácter general que afecta a todos y no sólo a ellos. La verdad que es una impresión personal, y los factores en los cuáles se basa son difíciles de sintetizar, así que quedarían para otro comentario.
Por lo pronto, les doy algunas ideas que tengo en mente (pensando en las raíces de la cuestión), en las cuales estimo que puede haber una posible solución a todo este "problema cultural":
  • Las redes y el capital social se ven asimismo influidos por la existencia de ambientes socio-económicos diversos. Una estructura social muy inequitativa erosiona las bases de confianza entre los distintos segmentos que componen la población afectando las bases de capital social.
  • Debe tenerse presente que Argentina es un país en el cual la confianza, sobre cuya base se construyen las redes, constituye un valor que se ha deteriorado enormemente. Un estudio sobre el capital social del Banco Mundial ubica a la Argentina entre los países con una menor “tasa de confianza” entre la población.
  • La condena social al fracaso empresarial también parece influir negativamente en nuestro país.
  • En Argentina existe una baja propensión hacia el desarrollo de contactos. Esto se debe a que es una sociedad cerrada con alta presencia de barreras de tipo jerárquicas. En sociedades más horizontales es más fácil contactarse y relacionarse.
Algo así sería:
- Sr. encuestador, es un gusto recibirlo, siéntese. Necesitamos crédito barato, somos una Pyme, lo necesitamos y los bancos no lo entienden...
- Yo sí lo entiendo, precisamente estamos haciendo la encuesta para entender mejor el mercado de crédito para las pyme locales y elaborar políticas al respecto. Cuénteme primero, ¿qué nivel de ventas tiene la empresa?
- Ah, no, ese dato no puedo dárselo!

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16.05.08, Nada importante sucedió hoy...
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