El comentario respecto a si emprender o conseguir un "trabajo verdadero" tuvo su efecto. Es claro, es un tema que a todos nos interesa y creo que da mucho para discutir. Aquí agrego algunas palabras más, no sólo sobre el tema concreto sino también sobre aspectos relacionados en los que pienso cuando hablamos de esto.
Sí, está bien. En realidad el título estaba preparado para eso. Quienes están con la idea de emprender en mente, dicen que emprender es un "trabajo verdadero", pero quienes tienen en mente el trabajo en relación en dependencia, están considerando sólo a este último como un "trabajo verdadero". No quisiera entrar en esta discusión, que pasa tal vez al plano filosófico (¿?), porque sin dudas tiene que ver con la apreciación personal que tiene cada uno de, justamente, sus preferencias y circunstancias personales.
Cuando puse el comentario ¿Emprender o conseguir trabajo?, se sumaron algunos comentarios de lectores, entre ellos el de Randall, que citaba la frase que dice "Se gana o se aprende, pero nunca se pierde" cuando hablamos de emprender. Efectivamente, se gana o se aprende, o mejor dicho, siempre hay una ganancia en aprendizaje, aunque también pueda haberla en términos económicos. Creo que en realidad todos esperamos ganar dinero con nuestros proyectos, por lo cual aquella frase termina siendo sólo un consuelo. Pero no un consuelo para aquellos que perdieron dinero emprendiendo, sino para aquellos que aún no se deciden a emprender dejando su trabajo actual. Creo que, además de ganar dinero, la posibilidad de aprender y obtener mayor experiencia en el mundo de los negocios es un gran incentivo.
En otro comentario recibido Joaquín mencionaba la existencia de distintas "trabas" para los emprendedores: "Los motivos son diversos, por enunciar algunos, aspectos culturales, inestabilidad economica, complicaciones contables-juricos, baja financiacion, nula formacion emprendedora, etc.", lo que haría de alguna forma pensar en trabajar como empleado. Está claro, tal como lo expone, estas trabas existen, aunque en fin creo que se pueden resumir en una escasez generalizada: falta de oportunidades.
Esta última carencia es de todos los tipos: cultural, política, económica, etc. Es probable que quien quiere comenzar su propia empresa vea "sólo" una oportunidad de mercado, sin ver realmente la oportunidad de aprovecharla: probablemente no recibirá el apoyo de su círculo de amigos o familia, probablemente no tenga la oportunidad de encontrar financiamiento, probablemente no tenga la oportunidad de encontrar la vía legal para dar forma jurídica y formalizar su nueva empresa, probablemente no encuentre el socio o los recursos humanos necesarios, etc.
Incluso las mismas oportunidades de mercado suelen estar muy acotadas. El escaso desarrollo de determinados mercados (como el de tecnología), tiene como contrapartida el escaso desarrollo de sectores "conexos" o proveedores de servicios para aquél sector principal. ¿O nunca les pasó que sienten que nadie compraría lo que Uds. son capaces de producir u ofrecer? Supongo que es algo que le pasa a todos los profesionales que trabajan en actividades de alto valor agregado, fundamentalmente en sectores relacionados con tecnología. Argentina no es un país donde haya grandes (o diversificados) mercados demandantes de tecnología u otros servicios de valor agregado específicos. Al menos así parece a primera vista y viéndolo desde una ciudad del interior del país. Sin dudas que habrá mayores oportunidades para emprender en ciudades como Buenos Aires para profesionales preparados y con buenas redes de contactos, aunque también habrá seguramente más competencia (potencial o actual). En cualquier caso, todo esto luce como una barrera más para emprender.
Debo decir que no estoy de acuerdo con que "si eres profesional, emprender te aleja un poco del mercado, ya que es mas dificil hacer carrera profesional", de acuerdo a como planteaba Joaquín. En realidad, emprender te coloca en el mercado. Trabajar para una compañía puede darle experiencia a un profesional en su trabajo, o generar una red de contactos, pero sólo para el sector en el cual se encuentra aquella y sólo en relación con las actividades concretas desarrolladas en el puesto. El "contacto con el mercado" se ve así reducido a su mínima expresión, aún cuando el puesto ocupado sea en un área comercial (aunque en términos relativos sea esta función la que otorga mayor contacto con el mercado). En cambio, al emprender, el contacto es directo. Sólo de esta forma se tiene la visión global y se puede palpar, en vivo y en directo, el ritmo del mercado y de todos los players (clientes, proveedores, competidores, etc.).
En general esto es lo que veo. Argentina es una país rico, como muchos otros (estoy pensando en su gente, no en la soja o el petróleo), pero lamentablemente no hay generación de oportunidades suficientes para todos quienes quieran dar el paso hacia adelante y convertirse en empresarios o profesionales independientes. Entiendo por otro lado que en países como el nuestro se emprende a veces para "sobrevivir" y no por existir una verdadera cultura emprendedora (como sugería Ricardo), aunque en el fondo creo que realmente el ser humano es por naturaleza emprendedor. La diferencia supongo que está en los estímulos que recibe cada uno de nosotros (acá viene para largo otra discusión.... emprendedor: ¿se nace o se hace?).
A la vez pienso un poco más en abstracto y creo que, en el límite, la tendencia global es a "entrepreneurizar" todos los puestos de trabajo que generan mayor valor agregado. Sí, en el futuro (no se si tan lejano) podremos ver cómo los puestos de trabajo en relación de dependencia se vuelven más operativos, mientras que las funciones de mayor valor agregado en las empresas se convierten en demanda de servicios profesionales de consultoría o a otras compañías. Habrá miles de proveedores de servicios especializados, capaces de ofrecer servicios de alto valor agregado on demand. Internet y otras tecnologías permitirán (de hecho se está dando hace tiempo) que los servicios puedan ser buscados y contratados fácilmente, no sólo por criterio de precios, sino también por calidad, tiempo, etc.
Creo que si cada uno de nosotros quiere estar preparado para los tiempos que vienen, deberemos ponernos a tono con esta tendencia. Si esperás trabajar en algo no tan operativo y que agregue más valor (lo que estaría relacionado con mayores libertades y posibilidad de crear), tenés que ir pensando en emprender y olvidarte del "trabajo verdadero".
