Estuve leyendo el comentario "The Quality of Your Management Team: Looking Beyond Experience". Medio extenso, pero muy bueno. El tema: cómo influye en una nueva empresa poseer un equipo humano calificado, particularmente la influencia en el aspecto financiamiento con capital de riesgo.
Todo el mundo sabe que las firmas de Venture Capital invierten en equipos (de management) y no en productos. Es decir, simplificando el razonamiento, teniendo el equipo correcto y un mal producto, la situación puede salvarse; mientras que teniendo un buen producto pero un mal equipo, no habrá forma de que aquél tenga éxito en el mercado.
Un aspecto interesante es el que tiene que ver con la experiencia del equipo. En el artículo se menciona a los emprendedores seriales (aquellos que han creado al menos ya una empresa previamente). Estos emprendedores tienen ventajas sobre aquellos que nunca han creado una empresa anteriormente, ventajas que derivan de poseer un mayor capital humano (habilidades relacionadas con los negocios) y un mayor capital social (acceso a recursos a través de su red de contactos personales).
Esta ventaja de los emprendedores seriales ha sido demostrada empíricamente, como por ejemplo en los trabajos de David Hsu, de Wharton School, University of Pennsylvania. Los resultados muestran que los emprendedores seriales obtienen financiamiento de capital de riesgo con mayor facilidad que los emprendedores novatos.
Pero aquél mayor acceso al capital de riesgo tiene una contrapartida. Mientras el equipo de management esta más capacitado y posee más experiencia, menor es entonces el riesgo de la nueva compañía. Por lo tanto, la inversión en la misma es más segura, por lo cual a su vez la valuación de la empresa es mayor desde un comienzo (lo que equivale a decir que el inversor debe pagar más por entrar al proyecto). Ante esta situación, los inversores de riesgo tienen lo que se llama trade off, es decir, llega un momento que lo que ganan por un lado lo pierden por otro: el proyecto es más seguro, pero a la vez más caro.
Otro aspecto interesante es el relacionado con las habilidades del emprendedor: la capacidad para resolver problemas es una muestra de la calidad emprendedora. La cuestión aquí es cómo medir esa capacidad para resolver problemas. Citando una frase del artículo The Quality of Your Management Team: Looking Beyond Experience, "A great entrepreneur is somebody who can learn, and solve problems in real time" (un gran emprendedor es aquél que puede aprender y resolver problemas en tiempo real).
Obviamente, los inversores de riesgo tratarán de invertir en aquellos emprendedores que consideren más hábiles. No en aquellos que puedan "predecir" el futuro en sus planes de negocio, sino en aquellos que tengan la capacidad de adaptarse al cambio y aprender en el proceso de emprender. Está claro que, como decía más arriba, esto es algo difícil de medir, por lo cual al momento de hacer un plan de negocios o de pasar por el proceso de due diligence previo a la inversión, habrá que saber demostrar esta capacidad (ver más abajo las recomendaciones).
Por otro lado, cuando los inversores juzgan la calidad del emprendedor no piensan sólo en el fundador de la compañía. Piensan en un equipo. La teoría dice que la ambiguedad (no sólo incertidumbre) que presenta el entorno de negocios al momento de tomar decisiones sólo puede ser atenuada en la medida de que los individuos con sus conocimientos limitados interactúan con otros en la búsqueda de un intercambio de información, conocimiento, consejos, experiencias, etc. (ver por ejemplo, sobre la importancia del equipo, Recursos humanos, marketing y ventas)
Es decir, para resolver la ambiguedad del entorno se necesita comunicación en un equipo que responde por las distintas tareas que deben llevarse a cabo al emprender. Y aparentemente las estructuras que poseen comunicación en los sentidos horizontal y vertical son mejores que las estructuras jerárquicas basadas en un fundador, que poseen mejor comunicación en sentido vertical.
Pero un buen equipo tampoco es suficiente. Se trata en realidad de poseer también una buena red. Sí, una red conformada con otros profesionales (fuera de la compañía), clientes, proveedores, etc. , dando lugar a lo que más arriba citaba como capital social. Sobre esto hemos discutido ya en el pasado, dada la importancia de poseer una buena red de contactos.
Esta red de contactos puede ser mantenida mediante el uso de las nuevas tecnologías de comunicación y herramientas colaborativas (como las que hoy se pueden encontrar for free en la Internet), aunque siempre parece ser la proximidad geográfica un factor decisivo en la creación y mantenimiento de relaciones, así como en el intercambio de conocimientos e información (ver por ejemplo algo que comentaba sobre la importancia de la red de contactos en el Silicon Valley).
Hacia el final, el artículo menciona algunas recomendaciones para emprendedores no seriales, para demostrar efectivamente la calidad del equipo al momento de buscar financiamiento de capital de riesgo. Sintetizando estas recomendaciones:
- Demostrar hasta donde sea posible las capacidades (complementarias en lo posible) y compromiso del equipo. La capacidad de los integrantes no sirve de nada si los mismos no están comprometidos con el proyecto.
- Demostrar la capacidad para aprender. Hay que ser honestos al momento de realizar el plan de negocios, mostrando qué es lo que realmente se sabe, y cuál es la estrategia que se seguirá para suplir esa falta de información. También es bueno ofrecer ejemplos de cómo has logrado adaptarte en el pasado frente a distintas situaciones para tratar de alcanzar un objetivo.
- Hay que ser realmente un equipo. La dependencia de sólo el fundador sólo mostrará una debilidad. Durante el proceso de due diligence previo a la inversión hay que saber demostrar realmente el trabajo en equipo.
- Demostrar los vínculos con la comunidad de profesionales (red de contactos). La ubicación del proyecto en el lugar geográfico correcto es clave en ocasiones para la formación de la red de contactos necesaria. Y si el lugar no es el adecuado, hay que demostrar cómo se salvará esa distancia.
- Llegar a un entendimiento compartido con el inversor de riesgo en cuanto a las fortalezas y debilidades del equipo. Demostrar qué es lo que puede aportar el inversor a este equipo, resaltando el valor agregado que puede generar en el proyecto. La idea es el asegurarse que uno obtendrá del inversor de riesgo aquello por lo que "paga" (o que cede de su propiedad).
