Mientras leía el artículo Dream Machines en Wired.com no podía dejar de relacionar el tema con lo que es entrepreneurship. El artículo habla sobre el lado positivo de los videojuegos, sobre cómo en general sólo se destacan sus consecuencias negativas sobre los más chicos y cómo evolucionarán como entretenimiento para superar (definitivamente) a otros medios.
En particular me llamó la atención lo que representa el lado positivo de los videojuegos. Nunca lo había pensado tal como está descrito allí: creatividad, comunidad, auto estima y orientación a la resolución de problemas. Estos son todos aspectos reforzados por dichos juegos y, pensándolo bien, ¿no son todas características que uno desearía para una nueva generación de emprendedores?
Por otro lado, es verdad que a medida que los videojuegos se hacen más sofisticados, hay más oportunidades para que quien lo juega se implique más activamente, convirtiéndose aquellos en verdaderos espacios (más que simples mundos de ficción) donde aplicar la mencionada creatividad y resolución de problemas.
También siempre tengo en mente lo que alguna vez me dijera un empresario: tener una empresa es como jugar un juego (salvando las distancias), un juego donde hay reglas y jugadores, y como en todo juego hay que jugar para ganar. Esto no es una novedad pero suena inspirador desde el punto de vista de las ganas de participar, aunque las consecuencias de perder en el juego de empresas puede significar un desastre cuando se lo piensa desde el punto de vista de los recursos humanos involucrados...
No sé, tal vez lo que pienso respecto a si se está creando una nueva generación de emprendedores (¿mejor preparados?) es sólo una expresión de deseo, pero sin dudas que esta tendencia en torno a las costumbres de los más chicos seguramente modelarán su posición frente a la actividad de emprender, aunque no tengo muy claro cómo. Ojo, a veces uno también piensa en lo negativo, es decir, los incentivos que pueda haber para que las generaciones futuras no quieran / no necesiten emprender.
En fin, todo esto tiene que ver con la eterna discusión de si "emprendedor, ¿se nace o se hace?". Pareciera que lo que está sucediendo en el mundo de los juegos podría ayudar a inclinar la balanza hacia la segunda alternativa...
