Parecería inevitable que tarde o temprano la prosperidad o la decadencia (o ambos en distintos momentos) sean parte del destino de las distintas regiones. Pero, sin llegar a tales extremos, lo que sí es inevitable es el cambio. Y el que menciono acá es sólo un ejemplo.
Se trata del área llamada Downtown en Los Angeles, EEUU, un área tradicionalmente considerada industrial, al menos parte de éste área así esta marcada oficialmente, dando lugar a lo que se denomina Los Angeles Downtown Industrial District (LADID).
Decidí traerlo como ejemplo después de leer un par de artículos, el primero de ellos The Industrial Crisis y el segundo, una especie de respuesta al primero, Understanding the Changing Industrial District, ambos publicados en LA Downtown News Online.
La respuesta es del tipo "aquí no hay ninguna crisis, se trata de cambio". Claro, el autor del primer artículo dice que esto se trata de una crisis porque la industria del lugar está dando paso a un contínuo avance de los proyectos de urbanización (uso residencial) sobre esta parte de la ciudad, poniendo en peligro a la industria local.
El área tiene cada vez menos espacio para la instalación de nuevas industrias, pero paradójicamente el precio de los terrenos / edificios se mantiene estacionario. Por otro lado se puede apreciar una disminución en el empleo industrial generado, aunque en The Industrial Crisis se reconoce que se puede hacer muy poco por esto último frente a "la imposibilidad de controlar los salarios en China".
En Understanding the Changing Industrial District, escrito por Estela Lopez de Central City East Association (CCEA), una organización que defiende los intereses de los propietarios del lugar, hay una especie de réplica indicando que hay determinados factores que justifican denominar a esto "cambio" y no "crisis". Entre los factores se encuentran:
- esta zona industrial fue históricamente utilizada con otros destinos también, no es algo reciente, destinos entre los cuales se encuentra por ejemplo la construcción gubernamental (escuelas, etc.) que también generan trabajo al igual que la industria;
- la mayoría del empleo industrial allí no tiene que ver con manufacturas tradicionales, lo cual demuestra en parte que no es necesaria un área industrial específica para estas actividades;
- muchas industrias locales operan fuera de éste área específica, lo que demuestra en parte de que hay una tendencia hacia industrias más limpias que no requieren áreas especiales (como por ejemplo la imprenta, que ha incorporado tecnología digital);
- la caída del empleo industrial en la zona no es parámetro a tener en cuenta porque es un fenómeno nacional, consecuencia de un proceso de globalización. Los altos costos de producir en EEUU están obligando a producir en otros países: durante el 2005 alrededor de 2/3 de los contenedores que dejaron el Puerto de Los Angeles lo hicieron vacíos;
- la misma ciudad de Los Angeles ha desconocido su área industrial por décadas: hay una división inadecuada de la tierra, hay problemas de infraestructura y señalización de calles, entre otras cosas.
Salvando las cuestiones que tengan que ver con la precisión de los comentarios de los autores y los intereses defendidos por los mismos, leer sobre este ejemplo me hizo recordar algunas cosas parecidas que suceden en Argentina también, sin ir más lejos, en la provincia de Santa Fe misma. Por esto creo que no es inútil escribir sobre el caso, ya que sustenta (así como lo harían cientos de otros casos) dos lecciones principales:
- todas las regiones pueden tener prosperidad y/o decadencia, en un momento u otro, pero siempre seguramente estarán sujetas al cambio;
- no importa el lugar donde se viva: en cualquier región (en países desarrollados o no) se pueden hacer negocios o crear nuevas empresas exitosamente si uno entiende el cambio.
