No es la primera vez que escribo sobre algo relacionado con patentes y protección de las ideas (ver por ejemplo Mi idea es... ¿innovadora?, ¿No hay límite para las patentes?, Leyes de patentes y barreras para emprendedores), aunque esta vez escribo en cierta forma desde una perspectiva defensora de las patentes.
Pueden leer el artículo In Silicon Valley, a Man Without a Patent en el New York Times. El artículo cuenta el caso de Geoff Goodfellow, quien hace alrededor de 20 años (1986) comenzó su propia compañía de Internet (la segunda compañía comercial de Internet en la historia) para comercializar un servicio de e-mail inalámbrico, para que cualquier persona mediante un pager pueda leer su e-mail sin ninguna conexión física a la Internet.
Su idea en realidad data de mucho antes (dicen que fue publicada en una lista de correos por él mismo en 1982) aunque él no tuvo ninguna patente sobre la tecnología propuesta en su servicio.
Recientemente, un caso legal de patentes relacionado con la tecnología que Goodfellow habría inventado lo implicó, aunque en realidad él no obtiene ningún beneficio. Se trata del caso NTP vs. Research in Motion, siendo la primera una compañía que sí tiene una patente sobre aquella tecnología (obtenida años después del desarrollo de Goodfellow) y la segunda la compañía que comercializa el servicio conocido como BlackBerry. El caso implicaría un pago de US$612,5 millones si se prueba que Research in Motion está violando dicha patente. Y Goodfellow no cobraría nada de todo esto...
Su implicación en el caso deriva de que los abogados de NTP lo contrataron como consultor por unos días para que brinde detalles del proyecto que él habría llevado a cabo hace alrededor de 20 años, para asegurarse en realidad de que lo que él había hecho en aquél momento no desmoronaría la demanda planteada actualmente por estos abogados. Bueno, le pagaron algo así como US$20.000 por esto, pero fíjense afuera de qué se quedó, nada menos que US$600 millones!
Como se puede concluir de este caso, proteger la idea sí es importante aunque, como en este caso, la leyes de patentes no fueron lo suficientemente favorables como para considerar de alguna forma el trabajo previo de Goodfellow. De todos modos, a pesar de que todo este dinero le pasará por en frente y sin poder tocarlo, él dice no tener pena alguna al respecto, ya que es parte del movimiento en contra de las patentes. Y agrega:
"You don't patent the obvious," he said during a recent interview. "The way you compete is to build something that is faster, better, cheaper. You don't lock your ideas up in a patent and rest on your laurels."
No me quiero imaginar todo lo que pasa por la cabeza de Goodfellow por estos tiempos...
