Todos los emprendedores sueñan con ser exitosos, y todos los policy-makers quieren tener a estos emprendedores en su región o país. Lo que nunca uno hubiera pensado que tener muchos de estos emprendedores exitosos sea realmente un problema...
Nueva Zelanda se enfrenta a este problema, particularmente en este caso lo conocido como "Technology Transfer by Takeover" (concretamente, transferencia de tecnología por la compra de las compañías). Tal como comentaba hace unos días Sally Davenport (Victoria University of Wellington, Victoria Management School) en una reunión, Nueva Zelanda está transfiriendo tecnología al exterior como parte de una tendencia por la cual grandes compañías extranjeras compran startups exitosos locales. Sí, el éxito de estos emprendedores atrae a los capitales extranjeros, que terminan obteniendo el beneficio final resultante de esas firmas locales innovadoras, con la consiguiente extranjerización del sector high-tech.
Las compañías high-tech en ese país son realmente pocas (entiendo que 70 de ellas controlan el 65% del gasto en R&D high-tech, hay que verificar este dato), y se caracterizan por desarrollar pequeñas partidas de productos customizados para compañías extranjeras. Esto implica desde el vamos el compartir conocimiento y una relación muy estrecha con empresas extranjeras, parte de las cuáles terminan comprando a sus proveedores de Nueva Zelanda.
La cuestión es qué hacen esos emprendedores que venden sus compañías... ¿invierten nuevamente en nuevos proyectos? Aparentemente este es el problema, a aquellos emprendedores exitosos tal vez les gusta más el yatching y disfrutar de la riqueza lograda.
Para quienes están interesados por más detalles, acá hay un paper (PDF) sobre el caso.
