Recuerdo haber leído respecto a esto en varias oportunidades desde que empecé a trabajar con los temas entrepreneurship y capital de riesgo. Leí artículos académicos, reportes, blogs, entre otras cosas. Aunque todos ellos diferían en algún que otro aspecto, creo que se pueden llegar a identificar unas pocas dimensiones o factores clave que se deben analizar respecto a un nuevo emprendimiento, antes de invertir en él o, fundamentalmente, antes de empezarlo.
Bueno, para un emprendedor, empezar su propio proyecto es invertir también. Tiempo, dinero propio, relaciones personales, o lo que sea necesario. Es por esto que creo que como emprendedor siempre uno tiene que tener en cuenta qué es lo valioso de su proyecto en "el mercado." Sí, de acuerdo, la idea de saber esto es precisamente para poder vender bien la empresa, en el sentido de conseguir financiamiento de capital de riesgo (o de otro tipo).
Resumiendo, las cuatro dimensiones para evaluar un nuevo emprendimiento son (junto a una breve explicación):
- factibilidad técnica: todo producto o servicio debe ser factible de fabricar u ofrecer desde el punto de vista técnico. Creo que las primeras trabas a un proyecto pueden aparecer por acá. Más de una vez aparecen ideas muy interesantes pero que son técnicamente irrealizables hoy.
- demanda potencial del mercado: aún siendo técnicamente factible de producir un bien o servicio, tiene que contar también con un requisito muy importante (el más importante?). Tiene que existir una demanda potencial para este producto o servicio en el mercado.
- legalidad: no me refiero a que el proyecto resulte ser ilegal o no por estar relacionado con el crimen—eviten ese tipo de proyectos ilegales, sino que el proyecto puede ser ilegal porque no satisface alguna(s) normativa(s) vigentes, donde se produce o donde se vende. Esto también es muy importante obviamente, creo que particularmente para aquellos proyectos que contemplan exportar. También pueden resultar afectados por esto, tal vez, productos o servicios vendidos por internet.
- patentabilidad: esto esta directamente relacionado con la ventaja competitiva del proyecto o empresa. Toda empresa tiene que tener una ventaja competitiva que le permita abrirse paso, sostenerse, y crecer en el mercado. Para que sea realmente una ventaja de este tipo tiene que ser (por definición) sostenible en el tiempo. Por ejemplo, precios bajos no son necesariamente una ventaja competitiva, aunque sí puede serlo tener la tecnología que permite producir más barato y reducir los precios. Si la supuesta ventaja que tiene el proyecto puede ser rápidamente igualada o superada por los competidores, entonces no es "competitiva." En cambio, una patente sobre el producto o una marca registrada puede darnos una buena ventaja competitiva, porque podemos (con la ayuda de la ley) proteger nuestra ventaja en el tiempo, al menos lo suficiente como para obtener ganancias y hacer rentable al proyecto. Es por esto que los inversores de riesgo buscan generalmente algo que sea patentable, registrable, o que de alguna forma tenga una ventaja sostenible.
Mencionados estos factores creo que valen unas observaciones al respecto. Aunque el mercado de capital de riesgo en Argentina no está muy desarrollado (lo mismo para el resto de Latinoamérica) creo que igual se pueden considerar a estos factores como determinantes para evaluar proyectos. Esto es así porque estas cuatro dimensiones están implícitas en la naturaleza de la empresa privada y en el mismo trabajo del inversor de riesgo, además de también estar vinculadas al razonamiento del emprendedor. Es decir, no tiene que ver con dónde se crea la empresa—siempre veremos algo de estas cuatro dimensiones.
Sí, también es verdad que en mercados de capital de riesgo más desarrollados hay una mayor proporción (y cantidad) de inversores "profesionales," en el sentido de más experimentados o mejor preparados, por ejemplo, por sus estudios (lo que no significa necesariamente mayor calidad al momento de invertir). Esto lo noto bastante en EEUU. Aquí, en general, los venture capitalists tienen una práctica mucho mayor analizando proyectos, además de ser proyectos más ambiciosos también.
Pero, por ser un emprendimiento a baja escala (lo que se suele llamar "micro-emprendimiento" en Argentina), no significa que estos cuatro factores no se aplican. Así como estos criterios no tienen que ver con el lugar donde se emprende, tampoco tienen que ver con el tamaño del proyecto. De todos modos, probablemente por la reducida escala del proyecto, algunos de estos factores pueden tener una influencia menor en la empresa. Por ejemplo, si el emprendimiento tiene que ver con un comercio minorista, abriendo un local de venta al público en una zona de la ciudad, no necesariamente hace falta tener una marca registrada para el nombre del negocio. Incluso es posible que haya competidores muy cercanos, y que todos en realidad estén en la misma situación de no tener ventajas competitivas verdaderas. Pero: el tiempo (y el mercado) decidirá, y seguramente, si no hay una demanda potencial tan grande en la zona, alguna de estas empresas deberá cerrar sus puertas. En este caso por ejemplo, o aún más en un contexto de alto crecimiento, una marca registrada sí puede ser la necesaria fuente de ventaja competitiva para evitar que los competidores traten de parecerse a uno y así quitar clientes.
Como conclusión, creo que todos, inversores y también emprendedores, tienen que tener en mente estos criterios para evaluar proyectos. El consejo: no comenzar a invertir dinero propio (o ajeno) si la idea de negocio no ha sido aún evaluada, al menos básicamente, bajo estos cuatro criterios. Y si no fue así y el proyecto, por alguna razón, ya ha crecido y tiene presencia en el mercado, igual es sano evaluar el negocio existente a partir de estas dimensiones. Esto puede ayudar para cuando aparezca la competencia (que **siempre** aparece).
