Weblog sobre entrepreneurship, tecnología e innovación y capital de riesgo.
Nada importante sucedió hoy...
Entrepreneurship
entrepreneurship n. acerca de cómo combinar recursos para crear un nuevo futuro.
Miércoles 14 de Mayo de 2008
Biotechnology en Atlanta

Hace un par de semanas tuve la oportunidad junto a otro grupo de personas de visitar dos compañías (prácticamente startups todavía) del sector biotecnología en Atlanta. Se trata de Altea Therapeutics y Cardiomems. Las dos se encuentran en el Technology Park cercano al Georgia Institute of Technology, y de alguna forma también están conectadas a esta universidad, principalmente a través de sus fundadores y el uso de algunas instalaciones en sus comienzos. Estas compañías no son las únicas en su tipo en Atlanta, aunque si las únicas en este parque tecnológico (que es muy nuevo). En realidad hay al menos 200 compañías de biotecnología en la región de acuerdo a la cámara de comercio local. Otra medida de la importancia del sector en esta región es la realización de la 2009 Bio Conference, que es de nivel nacional pero convoca a muchos profesionales del exterior también.

Altea Therapeutics, una compañía que emplea alrededor de 50 personas, se dedica a desarrollar un patch transdermal, algo así como un parche para aplicar drogas. En lugar de utilizar jeringas, la persona puede aplicarse medicamentos mediante un dispositivo que despliega un parche en una pequeña región de la piel. Mediante este contacto con la piel el parche aplica la droga durante un periodo de varias horas. La verdad es que el producto es muy interesante, en particular la tecnología que la compañía desarrollo para el parche para que la droga se aplique correctamente durante el periodo indicado. La persona responsable por la administración de licencias, patentes, y financiamiento también nos contó algunos aspectos interesantes sobre todo el proceso de creación del producto, desarrollo, testeo, y planes para comercialización. La verdad es que es un proceso medio largo para este tipo de compañías, donde pueden pasar hasta 8 o 10 años entre el comienzo de la investigación y desarrollo hasta la comercialización exitosa (si es que llega en algún momento). Por ejemplo, Altea patento su producto a comienzos de 2007 y espera cumplir un plan de 5 años (2008-2012) de desarrollo y comienzo de comercialización apuntando a las grandes farmacéuticas. La idea de comenzar a comercializar antes de finalizar el desarrollo es el de pedir soporte financiero para continuar desarrollando y, cuando el producto este finalmente terminado, comenzar la comercialización al publico en general recibiendo un royalty de aquella farmacéutica que los apoye.

No hay que olvidar que, entre otras razones de la complejidad en el proceso de desarrollo, estas compañías tienen que conseguir la aprobación de la FDA para la comercialización de los productos. En el caso de Altea, por ser una “drug delivery company”, tienen un menor riesgo de negocio ya que la droga que proveen fue ya en realidad utilizada y la novedad consiste en la forma en que es administrada. Es mas, las compañías que producen “medical devices” (como es en parte el dispositivo aplicador de Altea) tienen aun menos riesgo, ya que su negocio esta menos involucrado con las drogas y más con cuestiones técnicas relacionadas con el dispositivo creado.

Este es el caso de Cardiomems, una compañía un poco mas grande (120 empleados) proveedora de “medical devices.” Su producto principal es un micro dispositivo para medir la presión sanguínea desde el interior del cuerpo, para transmitir luego una señal a un dispositivo exterior que registra el historial de presión e incluso hace disponible la información a través de la Web para que el medico pueda monitorear al paciente no importa donde se encuentre este ultimo. Este tipo de sensor se implanta en el cuerpo del paciente cuando es operado para la colocación de un stent por ejemplo. El dispositivo exterior, el cual viene en modelo para hospital y hogar, registra la señal y la envía a los servidores de la compañía para monitorear y hacer disponible la información a los médicos, pudiendo estos leer los registros incluso desde una Blackberry!

La tecnología de este dispositivo es también muy interesante, aunque no pareciera algo descabellado llegar a este nivel de miniaturización considerando las tecnologías microelectrónicas disponibles. En este momento la compañía se encuentra probando el dispositivo en todo el país y, cuando obtenga la aprobación definitiva, tendrá por delante un mercado de al menos 1 millón de personas con fallas cardiacas en USA. Algo interesante es que este dispositivo tuvo su origen en un proyecto que DARPA financio para el estudio de las condiciones internas de las cabinas de los jet de combate, de acuerdo a lo que comentaron. Una vez más en este país, las tecnologías militares encuentran su destino en la aplicación civil.

Obviamente, ambas compañías están financiadas por capital de riesgo. Al menos 60 millones de dolares en el caso de Altea y 90 millones en el caso de Cardiomems. Y considerando las proyecciones para comercializar, no seria raro que reciban aun más capital en futuras rondas.

Me resulto muy interesante la visita porque en ambas compañías estuvimos acompañados por gente de las dos, es decir, ellos circulaban entre un piso y otro del edificio como si fueran todos del mismo equipo. Aunque esto sea solamente para esta ocasión particular, igualmente se percibía una atmósfera típica de parque tecnológico donde los vínculos son un poco mas estrechos que el compartir el edificio. De todos modos, pregunte al respecto y recibí una negativa al respecto: no comparten mas que el edificio (creo que hasta les resulto rara la pregunta—estarán perdiendo alguna oportunidad de colaborar en algo?)

Miércoles 12 de Septiembre de 2007
La clave es tener oportunidades

Uno de los artículos más leídos en este blog recientemente es Para ser exitoso como emprendedor. Allí trate de exponer brevemente mi punto de vista sobre los "requisitos" o características básicas que tiene que tener todo emprendedor para ser exitoso. Pero cuidado, eso debe ser puesto en contexto. ¿Quiere decir, de acuerdo a aquél artículo, que quienes cumplan con esas características tendrán éxito como emprendedores? No. Y, a la inversa, ¿quiere decir que quienes tuvieron éxito como emprendedor es porque tenían esas características? No. Y la razón es la siguiente.

Pocos días atrás miraba en la TV un programa de Argentina al cual asisten emprendedores, policy-makers, y otros, todos dando sus puntos de vista sobre qué se debe hacer en Argentina para que el país crezca aún más y se desarrolle. Esta edición en particular trataba de la industria del software, estando presente varios emprendedores exitosos, algunos de los cuales tuve el gusto de escuchar personalmente en Argentina asistiendo a un par de eventos que los tenían como expositores.

Inmediatamente después de los primeros minutos de programa me volvió a la cabeza una idea que la vengo procesando desde hace tiempo y que aún no termino de pulir. No obstante, ya representa una posición tomada respecto a qué, entre otras cosas, se debe hacer para que los emprendedores sean exitosos. Quienes quieren tener su propia empresa no solamente necesitan --en lo posible-- reunir aquellas características, sino que además necesitan oportunidades.

Sí, en cierta forma, los emprendedores "se crean" ellos mismos las oportunidades. Pero no me refiero a eso. Me refiero a la oportunidad de acceder a recursos, y esto significa fundamentalmente el acceder a una red de contactos. ¿Acaso la clave del éxito de los emprendedores más popularmente conocidos en todos los medios es el hecho de que hayan comenzado su empresa en su propio garage? ¿O que hayan tenido una idea fantástica, revolucionaria? ¿O que hayan sido los estudiantes más exitosos en sus clases? Sin datos concretos en la mano y arriesgando a priori una conclusión --que creo que la mayoría, si se pone a pensar detenidamente, compartirá-- me animo a negar todo aquello y decir que el éxito de estos emprendedores está en sus conexiones con determinados círculos sociales.

Algunos dirán "eso es obvio," lo cual me alegra porque significa que somos más de uno los que compartimos la idea respecto a cuáles son los factores claves y, a partir de allí, la idea de cómo apoyar a los emprendedores. Pero algunos dirán, "no, no es así," y es a ellos a quienes va dirigido esto fundamentalmente. Creo que la mayoría de los policy-makers se encuentran dentro de este grupo.

En pocas palabras, el acceso a una red de contactos "de calidad" permite a los emprendedores conseguir fácilmente, a un costo relativamente bajo, los recursos que necesitan para completar su proyecto en las etapas iniciales. Esto incluye más recursos humanos, tecnológicos y, principalmente, financiamiento a través de capital de riesgo o a través de contratos con nuevos clientes. Más allá de los argumentos económicos que puedan traer aquí para sustentar esta idea de la relatividad del costo del acceso a recursos, existe también un razonamiento de sentido común: ¿alguien piensa que, por ejemplo, el emprendedor "X" fue exitoso porque era el único que tenía ese proyecto o idea en mente, y era el único que supo desarrollar ese producto o servicio, y porque era el único que supo venderlo? No siempre es así. Cada vez que vean un emprendedor exitoso en determinada industria piensen que hay al menos otros tantos con la misma idea, el mismo o mejor producto, y las mismas o mejores características personales como emprendedor. La diferencia entre éstos y quien finalmente tiene éxito, desde mi punto de vista, está precisamente allí: el poseer una buena red de contactos.

Un buen contacto les puede dar: el financiamiento que necesitan, el primer contrato con un cliente, el dato del proveedor más barato, el nombre de un vendedor preparado para vender ese producto en particular, y esto es sólo el comienzo. Y todo esto en los países menos desarrollados, como es el caso de Latinoamérica, es el doble de importante, porque allí los mecanismos de mercado son menos eficientes que en economías más desarrolladas y, como consecuencia, el acceso a determinados recursos puede ser mucho más caro y difícil.

Conclusión:

Para policy-makers: no siempre es financiamiento el problema. Hay que prestar atención a cómo se conectan los emprendedores potenciales con determinados recursos y facilitar a todos por igual este acceso. Hay emprendedores con buenos proyectos e inversores ángel potenciales que caminan uno al lado de otro en las calles pero que no se conocen. Muchas otras veces hay emprendedores que, por no vivir en las capitales de importantes regiones, no tienen acceso a recursos aún teniendo el mejor proyecto. Desde el punto de vista del desarrollo, no podemos esperar que, si precisamente no tienen acceso a recursos, sean ellos quienes tengan que mover su proyecto otros lugares geográficos para encontrar oportunidades. Y, finalmente, por las dudas, el crear redes de contactos no es necesariamente una tarea individual del emprendedor, por diversas razones que podemos discutir más adelanta.

Para emprendedores: antes de gastar miles de dólares en el desarrollo de un plan de negocios y un producto para un proyecto concreto, indaguen mucho más. Sí, traten también de desarrollar aún más sus contactos e indaguen más respecto a dónde conseguir los recursos necesarios. Se van a encontrar con muchas cosas interesantes: dinero para financiar la idea, otros emprendedores haciendo lo mismo y mejor, gente que quiere ayudar y puede aportar mucho, proveedores que pueden abaratar el producto, potenciales clientes interesados, entre otras cosas.

Sé que uno de los principales obstáculos para los emprendedores es justamente el acceso al financiamiento, aunque no siempre es así. De cualquier manera, son todos recursos que finalmente importan y la diferencia en cómo uno accede a ellos puede marcar la diferencia en el éxito de este proyecto. Finalmente, me gustaría que alguna vez, cuando vea un programa de TV o vaya a una conferencia a escuchar algún emprendedor de esos más populares, éste haga la reflexión y mencione de qué manera su red de contactos influyó explícitamente en el grado de éxito de su proyecto.

Viernes 17 de Agosto de 2007
Para ser exitoso como emprendedor

Hace ya más de dos años que escribí Habilidades del emprendedor y ¿Qué define a un emprendedor exitoso? Ambos comentarios están relacionados con las ideas respecto a las características personales que generalmente comparten los emprendedores, cómo son, y qué los hace exitosos.

En aquellos comentarios yo les decía que una firma de capital de riesgo proponía que “se nace emprendedor” y que, por lo tanto, no es posible entrenarse para serlo. Generalmente los inversores de riesgo tienen sus puntos de vista acerca de cómo tiene que ser un emprendedor para ser exitoso. De hecho, este seguramente es uno de los criterios que usan para decidir en qué proyectos invertir. Concretamente, el principal factor que destacaban estos inversores era el origen de los emprendedores: la mayoría proviene de orígenes modestos (se refieren particularmente al caso de Estados Unidos). Este origen es el que les hace valorar el dinero y entender la diferencia entre necesitar y querer. Además, también en relación a su origen modesto, su confianza está sustentada en la comprensión de sus defectos.

Por otro lado, en Habilidades del emprendedor les comentaba que me habían pedido dar una cátedra sobre los emprendedores y su comportamiento en tiempos presentes (en contraste a sus roles históricos). Las clases estuvieron relacionadas fundamentalmente con las habilidades que tienen generalmente los emprendedores. A mis notas agregué luego algo que encontré en la web, una serie de características básicas que debe tener el emprendedor. En este caso, al contrario del comentario anterior, la idea es que sí, el emprendedor se puede formar.

Después de haber pasado ya más de dos años, re-edito aquellos comentarios aquí como para darles una idea actualizada y más sintética de las características o habilidades que yo pienso son de importancia para ser un emprendedor exitoso. Desde luego que estas habilidades básicas son generales. La importancia de cada aspecto dependerá de cada situación en particular y, probablemente, de la etapa en la cual se encuentra el nuevo proyecto. Por otro lado, habilidades más específicas pueden ser requeridas en casos particulares.

  1. Conocimiento de la nueva economía: no hay forma de emprender sin estar enterado de cómo es el mundo en el que nos movemos. Lo que a veces se comenta tan comúnmente y sin demasiadas explicaciones respecto a la Nueva Economía es, de hecho, la economía de todos los días, y con implicancias muy importantes respecto a la forma en la cuál se hacen negocios. Entre las cosas que hay que entender fundamentalmente en este aspecto está la necesidad de formar redes de contactos y alianzas con otros emprendedores, profesionales, clientes, y proveedores, así como también, en ocasiones, con organizaciones que puedan proveernos recursos muy importantes, tales como el conocimiento específico en determinada área (me refiero particularmente a las universidades). Además, entender cómo funcionan las cosas en la nueva economía también incluye entender la dinámica que debe tener todo empresa actualmente para sobrevivir. Más allá del lugar donde la misma esté ubicada o cuáles sean los mercados que satisface, el entorno presenta hoy día mucha más incertidumbre que en el pasado.
  2. Entendimiento de las demandas del mercado: tal como les decía en Dimensiones para evaluar nuevos emprendimientos, es muy importante tener la habilidad de leer las necesidades del mercado, ya que esto resuelve la mitad del problema de crear una nueva empresa. Aún siendo técnicamente factible de producir un bien o servicio, el mismo tiene que contar también con un requisito muy importante: tiene que existir una demanda potencial. Es por esto que el emprendedor tiene que ser capaz de interpretar lo que los potenciales (o actuales) clientes quieren y, frecuentemente, ofrecer aún más opciones que las que los mismos clientes contemplan. Si bien esta característica del emprendedor está relacionada más con la naturaleza del proyecto que se esté desarrollando, tiene que ver con una forma general de pensar basada en el cliente más que en el producto.
  3. Comprensión de la diferencia entre marketing y comercialización, y el saber implementar las acciones correspondientes para cada uno de ellos: entender las necesidades del mercado es una parte importante del problema de crear una nueva empresa, pero quedan aún dos tareas muy importantes al respecto: saber comunicar lo que uno ofrece (marketing) y saber venderlo (comercialización). Normalmente estos conceptos son confundidos, incluso por profesionales que no son del área del management o relacionados. Ambas actividades son clave para el negocio. Muchas veces el producto o servicio es muy bueno, también las condiciones de venta (precio, financiación, etc.), pero puede suceder que no se esté comunicando correctamente esta oferta, por lo cual las ventas no se concretan. Por otro lado, a veces los productos se venden aún sin tener las características adecuadas a la demanda del mercado, o incluso con condiciones de venta desfavorables (precio, etc.). Y esto suele ser posible gracias a una buena acción de marketing, algo no tan fácil de lograr.
  4. Predisposición a escuchar ideas y reconocer errores propios: creo que este es uno de los aspectos más importantes y, al contrario de los anteriores, está más relacionado con las características personales del emprendedor, con su forma de ser. Es bastante obvia la importancia de reconocer errores propios, pero no siempre se da esto en la práctica y no siempre se entienden las consecuencias de no hacerlo. Hay que tener siempre presente la opinión ajena y reconocer a tiempo los errores para corregir y seguir adelante. De aquí la importancia que tiene la experiencia emprendedora, de donde se pueden aprender aspectos claves que lleven al éxito en un nuevo proyecto. No siempre la idea de producto que uno tiene es tan infalible como parece…

Tal como les comentaba en el pasado, estas son desde mi punto de vista las características o habilidades más deseables, y de alguna forma todas pueden ser aprendidas (o enseñadas). Es más, creo que uno aprende mucho sobre estos aspectos en el mismo proceso de emprender, por lo cual no es necesario “saber todo” antes de comenzar un proyecto propio. De todos modos, creo que una actitud positiva respecto a aprender de la experiencia propia y también de la ajena es uno de los principales activos frente a las demás características que pueden ser más fácilmente adquiridas.

Sábado 21 de Julio de 2007
Dimensiones para evaluar nuevos emprendimientos

Recuerdo haber leído respecto a esto en varias oportunidades desde que empecé a trabajar con los temas entrepreneurship y capital de riesgo. Leí artículos académicos, reportes, blogs, entre otras cosas. Aunque todos ellos diferían en algún que otro aspecto, creo que se pueden llegar a identificar unas pocas dimensiones o factores clave que se deben analizar respecto a un nuevo emprendimiento, antes de invertir en él o, fundamentalmente, antes de empezarlo.

Bueno, para un emprendedor, empezar su propio proyecto es invertir también. Tiempo, dinero propio, relaciones personales, o lo que sea necesario. Es por esto que creo que como emprendedor siempre uno tiene que tener en cuenta qué es lo valioso de su proyecto en "el mercado." Sí, de acuerdo, la idea de saber esto es precisamente para poder vender bien la empresa, en el sentido de conseguir financiamiento de capital de riesgo (o de otro tipo).

Resumiendo, las cuatro dimensiones para evaluar un nuevo emprendimiento son (junto a una breve explicación):

  1. factibilidad técnica: todo producto o servicio debe ser factible de fabricar u ofrecer desde el punto de vista técnico. Creo que las primeras trabas a un proyecto pueden aparecer por acá. Más de una vez aparecen ideas muy interesantes pero que son técnicamente irrealizables hoy.
  2. demanda potencial del mercado: aún siendo técnicamente factible de producir un bien o servicio, tiene que contar también con un requisito muy importante (el más importante?). Tiene que existir una demanda potencial para este producto o servicio en el mercado.
  3. legalidad: no me refiero a que el proyecto resulte ser ilegal o no por estar relacionado con el crimen—eviten ese tipo de proyectos ilegales, sino que el proyecto puede ser ilegal porque no satisface alguna(s) normativa(s) vigentes, donde se produce o donde se vende. Esto también es muy importante obviamente, creo que particularmente para aquellos proyectos que contemplan exportar. También pueden resultar afectados por esto, tal vez, productos o servicios vendidos por internet.
  4. patentabilidad: esto esta directamente relacionado con la ventaja competitiva del proyecto o empresa. Toda empresa tiene que tener una ventaja competitiva que le permita abrirse paso, sostenerse, y crecer en el mercado. Para que sea realmente una ventaja de este tipo tiene que ser (por definición) sostenible en el tiempo. Por ejemplo, precios bajos no son necesariamente una ventaja competitiva, aunque sí puede serlo tener la tecnología que permite producir más barato y reducir los precios. Si la supuesta ventaja que tiene el proyecto puede ser rápidamente igualada o superada por los competidores, entonces no es "competitiva." En cambio, una patente sobre el producto o una marca registrada puede darnos una buena ventaja competitiva, porque podemos (con la ayuda de la ley) proteger nuestra ventaja en el tiempo, al menos lo suficiente como para obtener ganancias y hacer rentable al proyecto. Es por esto que los inversores de riesgo buscan generalmente algo que sea patentable, registrable, o que de alguna forma tenga una ventaja sostenible.

Mencionados estos factores creo que valen unas observaciones al respecto. Aunque el mercado de capital de riesgo en Argentina no está muy desarrollado (lo mismo para el resto de Latinoamérica) creo que igual se pueden considerar a estos factores como determinantes para evaluar proyectos. Esto es así porque estas cuatro dimensiones están implícitas en la naturaleza de la empresa privada y en el mismo trabajo del inversor de riesgo, además de también estar vinculadas al razonamiento del emprendedor. Es decir, no tiene que ver con dónde se crea la empresa—siempre veremos algo de estas cuatro dimensiones.

Sí, también es verdad que en mercados de capital de riesgo más desarrollados hay una mayor proporción (y cantidad) de inversores "profesionales," en el sentido de más experimentados o mejor preparados, por ejemplo, por sus estudios (lo que no significa necesariamente mayor calidad al momento de invertir). Esto lo noto bastante en EEUU. Aquí, en general, los venture capitalists tienen una práctica mucho mayor analizando proyectos, además de ser proyectos más ambiciosos también.

Pero, por ser un emprendimiento a baja escala (lo que se suele llamar "micro-emprendimiento" en Argentina), no significa que estos cuatro factores no se aplican. Así como estos criterios no tienen que ver con el lugar donde se emprende, tampoco tienen que ver con el tamaño del proyecto. De todos modos, probablemente por la reducida escala del proyecto, algunos de estos factores pueden tener una influencia menor en la empresa. Por ejemplo, si el emprendimiento tiene que ver con un comercio minorista, abriendo un local de venta al público en una zona de la ciudad, no necesariamente hace falta tener una marca registrada para el nombre del negocio. Incluso es posible que haya competidores muy cercanos, y que todos en realidad estén en la misma situación de no tener ventajas competitivas verdaderas. Pero: el tiempo (y el mercado) decidirá, y seguramente, si no hay una demanda potencial tan grande en la zona, alguna de estas empresas deberá cerrar sus puertas. En este caso por ejemplo, o aún más en un contexto de alto crecimiento, una marca registrada sí puede ser la necesaria fuente de ventaja competitiva para evitar que los competidores traten de parecerse a uno y así quitar clientes.

Como conclusión, creo que todos, inversores y también emprendedores, tienen que tener en mente estos criterios para evaluar proyectos. El consejo: no comenzar a invertir dinero propio (o ajeno) si la idea de negocio no ha sido aún evaluada, al menos básicamente, bajo estos cuatro criterios. Y si no fue así y el proyecto, por alguna razón, ya ha crecido y tiene presencia en el mercado, igual es sano evaluar el negocio existente a partir de estas dimensiones. Esto puede ayudar para cuando aparezca la competencia (que **siempre** aparece).

Viernes 15 de Junio de 2007
¿Emprendedor o propietario de pequeña empresa?

Buscando información sobre legislación en EEUU encontré este artículo en un blog: "small business owner" Vs "entrepreneur". Creo que nunca antes había escrito nada al respecto. Aquél comentario es del año pasado, pero es un tema bien vigente: ¿es lo mismo ser emprendedor que propietario de una pequeña empresa?
El autor cita a Seth Godin (un popular guru del marketing) para marcar la diferencia entre ambos conceptos:

...un emprendedor trata de ganar dinero mientras duerme, y lo hace con el dinero de alguien más! Así crea un negocio más grande que sí mismo, lo hace crecer por un buen tiempo, basándose en procesos y mercados. Un propietario de un pequeño negocio, por otro lado, es mayormente un trabajador independiente con cierto apoyo, alguien que entiende el tamaño natural de su negocio y quiere disfrutar de crearlo cada día.
Mientras más miro a ambos, más feliz parece ser el propietario del pequeño negocio. Ellos generalmente ganan dinero, asumen menos riesgos, duermen mejor y construyen algo que perdura, algo en lo cual creen y pueden mejorar y estar orgullosos de ello.
Crecer por crecer tiene cada vez menos sentido. (*)

Partamos de la base que estos bloggers dan por sentado que un emprendimiento y una pequeña empresa no son lo mismo, algo que puede ser discutido. Hay quienes sugieren que una empresa no es pequeña, sino que "está pequeña", es decir, que está en una etapa de crecimiento (lento o rápido) y que tal estado "natural" del negocio no existe. Debo confesar que esta definición me tienta más que la que asumen estos colegas -- igualmente, este comentario no está dedicado a esta distinción.
Este comentario está más en línea con aquella afirmación "crecer por crecer tiene cada vez menos sentido." La verdad es que esto te deja pensando. ¿Qué es lo que uno quiere? ¿Emprender o ser dueño de una pequeña empresa? En principio no aparece la diferencia. En ambos casos estamos hablando de cumplir objetivos personales que le pueden dar a uno una forma de vivir, un sustento. Que uno decida en algún momento abandonar su negocio (por venderlo o por cerrarlo) o continuar con él (manteniendo la "pequeña empresa" o haciendo crecer un proyecto) será una decisión que cada uno tome ante determinadas circunstancias, y no por ello se pasa de una categoría a otra.
Pero sí, está claro que puede haber diferencias en el riesgo asumido y en el esfuerzo dedicado. Parecería que un empresario/a, conforme con su negocio, prefiera no asumir mucho riesgo y sólo mantener su negocio. De todos modos, notar que la diferencia está en el riesgo que uno se propone asumir, y no en el riesgo existente. Que uno decida solo mantener el negocio no quiere decir que no surjan nuevos competidores o mayor riesgo de otra forma. Por otro lado, el esfuerzo dedicado puede presentar la diferencia más importante. Usualmente se dice que emprender es una forma de vida y... una forma de consumirla! Emprender exige mucho esfuerzo y atención, especialmente en los primeros pasos, donde es más difícil o imposible delegar. Mientras tanto, un pequeño empresario (sólo si administra bien su negocio) puede delegar más frecuentemente y hacer una rutina de su negocio para tener más tiempo libre.
En fin, leyendo estas líneas más de uno se quedará pensando en qué es realmente. Además, tal vez si seguimos reflexionando sobre ésto nos acerquemos un poco más a la respuesta de: emprendedor, ¿se nace o se hace?

(*) Tengan en cuenta que esta traducción la "pulí" un poco para que se entienda el sentido. El original en inglés está claro.

Domingo 04 de Febrero de 2007
Con emprendedores no alcanza

Una de las ideas que me traje a EEUU para trabajar en mi doctorado está relacionada con los factores que permiten que una región o país determinado sean innovadores y se desarrollen en base a una actividad emprendedora importante (hablamos tanto de innovación técnica como innovación en modelos de negocio). Aún cuando a primera vista parezca que se trata de una cuestión específica para estudiar o investigar, en realidad eso es todo un mundo (así que aquí no voy a entrar en muchos "detalles técnicos" todavía).
En principio habría que definir más específicamente el problema para poder seguir discutiendo el tema. Pensando un poco con sentido común, aparecen tres grupos de factores o grandes razones que pueden determinar porqué una región o país se desarrolle del modo sugerido -muy genéricamente- más arriba. Esas razones son:

  1. Hay emprendedores, pero no hay recursos suficientes para innovar. Creo que esta es la razón que a más de uno se nos ocurre en primer lugar cuando pensamos en el tema. No hay financiamiento, el mercado no está desarrollado, etc., distintas razones para pensar que la innovación no existe porque no hay recursos suficientes. Varias veces en el pasado comenté sobre la importancia de una buena red de contactos o del acceso al capital de riesgo.
  2. Hay emprendedores y recursos, pero estos emprendedores no son innovadores. Tal como comentaba alguna vez en Los emprendedores contribuyen a que todo siga como está, esta hipótesis se basa en lo que se conoce como path-dependency. Los emprendedores son de alguna u otra forma responsables de que se perpetúen formas de hacer las cosas que no son las mejores, o al menos son responsables de que no haya innovaciones que rompan con aquél “camino” que se viene recorriendo, por ejemplo, en determinada industria o determinada región.
  3. Hay emprendedores, son innovadores y tienen recursos a su alcance, pero aún así no pueden innovar porque el esquema institucional vigente en el país no se los permite. Si hablamos de países latinoamericanos esta es una razón que también puede saltar a primera vista. Sabemos de las dificultades extras que todo emprendedor debe pasar en estos países a comparación de los más desarrollados. Para el caso de Argentina alguna vez también me pregunté si realmente se podían hacer negocios en el país. También hubo algún comentario aquí y aquí de cómo el gobierno debe apoyar pero sin "entrometerse".

La cuestión acá, además de encontrar una razón en particular, es saber si se da más de una de ellas al mismo tiempo y, a la vez, saber en qué medida ellas se presentan en distintos períodos históricos. Obviamente que saber esto es de sumo interés para quienes desde el gobierno u otras instituciones de apoyo a emprendedores tratan de acompañar en el proceso de creación de nuevas empresas.
Creo que también es de interés de emprendedores e inversores. Para los primeros, como siempre, todo esto sirve como un "parar para reflexionar" dentro de lo que es la agitada vida del emprendedor, para tener una perspectiva más clara de en qué entorno está llevando a cabo su proyecto. Obviamente, los inversores están directamente implicados en todo esto, e incluso llegan -en forma colectiva- a financiar en mayor o menor medida proyectos en función de cuáles son las razones que impiden un desarrollo basado en emprendedores e innovación.
Mi idea era traer acá al blog un poco el planteo del problema y a partir de allí tratar de buscar feedback en Uds. que siguen siempre el blog. Por suerte siempre he recibido comentarios muy interesantes, así que no duden en mandarlos una vez más o publicarlos directamente acá para compartirlos con los demás. Mi compromiso es seguir el tema en la medida de que pueda profundizar mi trabajo en esto y tenga mayor información para compartir.

Martes 23 de Enero de 2007
Para tener un ecosistema emprendedor

No hace mucho tiempo que estoy viviendo en Atlanta, pero igual de a poco estoy aprendiendo más respecto al clima para emprender acá. El artículo The Atlanta Nest que publicó hace un tiempo Charlie Paparelli -un angel investor local- en su blog refleja -en parte- aquél clima en pocas líneas.
Primero, para entender el contexto, de acuerdo a él la idea de que más dinero significa más emprendimientos es errónea desde el punto de vista de la sustentabilidad del sistema. Es decir, cuando aparecen nuevas oportunidades de negocio porque hay mucho dinero para invertir, lo único que se crean son emprendimientos no sustentables, lo que lleva a las ya conocidas "burbujas" en el mercado. Y las burbujas terminan por reventarse.
Un ejemplo que cita Paparelli son las competencias de planes de negocios que, ofreciendo un premio al ganador lo que genera es la aparición de emprendimientos que no necesariamente serán buenos negocios y que en realidad alimentan aquél modelo no sustentable.
La cuestión sería al revés. Un modelo emprendedor sustentable es aquél en el cual el dinero sigue (en sentido secuencial) a las oportunidades, a la visión y pasión del emprendedor. Las compañías exitosas de acuerdo a él son aquellas donde hubo una gran visión y pasión puesta en su creación. En fin, no se trata de una cuestión de dinero, se trata de apoyo a una gran idea. Allí es donde tiene que estar el foco si uno pretende crear un modelo emprendedor sustentable. Primero el apoyo, después viene el dinero.
Es esta la base del problema que tiene Atlanta para crear un buen ecosistema emprendedor. De acuerdo a Paparelli, Atlanta tiene emprendedores, tiene nuevas compañías, tiene el capital humano en términos de experiencia y tiene el dinero. Pero aún después de todo, aquí los emprendedores no tienen el apoyo necesario para comenzar su compañía.
Tengamos en cuenta que estamos hablando de nuevas compañías o startups en industrias de alta tecnología, que generalmente demandan fondos en cantidad importante en un comienzo. El tipo de apoyo referido aquí no es simplemente un consejo de amigos. Estamos hablando de apoyo brindando nuevos puntos de vista, para elaborar estrategias y -fundamentalmente- el acceso a redes de contactos para conseguir nuevos recursos.
Lo que sucede específicamente en este caso es que toda la experiencia acumulada en emprendedores exitosos (o no) de la región no se está volcando a apoyar nuevos emprendedores, y la razón es aparentemente la falta de tiempo. Efectivamente, apoyar a un emprendedor puede llevar a un gran consumo de tiempo, y lo que sucede es que esta actividad de apoyo no es tan atractiva como otras actividades en la agenda de los experimentados.
La cuestión parece ser cultural. Tiene que ver con el compromiso (o vocación) de los más experimentados, para devolver a la región parte de la riqueza que puedan haber obtenido allí. Aunque parezca que todo esto es una sobre simplificación de un problema existente para el caso citado, o una rara explicación para explicar por qué Atlanta no es otro Silicon Valley, la verdad es que el tema hace pensar, y bastante más cuando pienso en Argentina u otros países en vías de desarrollo. ¿Tenemos en nuestro país un ecosistema donde se apoya al emprendedor? O vale preguntar antes: ¿tenemos emprendedores? ¿tenemos nuevas empresas? ¿dinero? ¿experiencia para apoyar a quienes deciden crear su propia compañía?
Si, si, de acuerdo, son muchas preguntas por ahora. De acuerdo a este angel investor, cualquiera sean las respuestas, la cuestión pasa no por ofrecer dinero por planes de negocio, sino apoyo a emprendedores con visión. El dinero -supuestamente- viene después.

Domingo 21 de Enero de 2007
Inversor Angel: nuevo blog

Hace tiempo que estoy offline con el blog, pero el mundo emprendedor sigue en marcha en Argentina. En este caso aparece en la web un nuevo blog de una organización ya existente: Inversor Angel. Su autor es Mariano Ruani, Co-Fundador y Director Ejecutivo del Club de Business Angels del IAE.
Mi último comentario fue precisamente respecto a una de las actividades de dicho Club, un Programa de Formacion de Inversores Angeles. En esta ocasión, el blog que lanzaron pretende ser "Medio granito de arena...para crear puentes que unan la pasión y talento de los emprendedores con el capital económico y social de los inversores". Recién arranca, pero está muy interesante para seguirlo. Los objetivos del mismo están acá, aunque aquella frase define bastante de qué se trata.

Jueves 09 de Noviembre de 2006
The Secrets of Gazelles

Ayer estuve en este evento, The Secrets of Gazelles: Differences Between High Growth, Low Growth and No Growth Businesses Owned by African Americans, el cual fue parte del Innovation in Economic Development Forum, del Georgia Tech Program in Science, Technology and Innovation Policy (STIP).
Allí Thomas D. Boston, profesor en Georgia Tech School of Economics, dió una charla sobre un tema sobre el cual realiza su investigación.
Se trata de un estudio de empresas de alto crecimiento en términos de creación de empleo, con la particularidad de que las mismas son propiedad de personas afro-americanas (es decir, estamos hablando de lo que se llama comunmente minorías). Las empresas incluídas en esta investigación son empresas de entre 10 y 100 empleados, que crecen a una tasa superior al 20% anual respecto a dicha cantidad de empleados. No es poco, no?
El Prof. Boston investiga cuáles son las razones por las cuáles estas compañías crecen tan rápido. Sus conclusiones pueden verse en la presentación que hizo en la charla (archivo pdf) e incluso se puede ver el video de la charla también (archivo video).
Este comentario era solo para traerles algunas conclusiones, las cuáles son interesantes:

  • Para entender cómo estas empresas alcanzan el status de Gazelles hay que examinar su innovación en estrategia y valor agregado, no solamente en las características de la compañía o de su propietario. Es decir, estas compañías en general no compiten por costos.
  • Para estas empresas la oportunidad de acceso a contratos de servicios para el gobierno ha sido crucial (recordar que son compañías de propietarios afro-americanos). Pero más grandes oportunidades representaron después los posibles contratos en el sector privado.
  • Estas empresas no son necesariamente high-tech. Muchas de ellas están en sectores tradicionales, generalmente de servicios.
  • Los CEO de estas empresas se caracterizan por tomar riesgos moderados, no altos.
  • Estas empresas migran sus instalaciones allí en las áreas del país (EEUU) donde mejores oportunidades de negocios hay.

Estas conclusiones no parecen ser muy revolucionarias, pero tengan en cuenta que se trata de compañías que desde un comienzo sufren discriminación por la raza de sus propietarios (se mencionó que incluso algunas de estas empresas ponen como "cara visible" de la misma a personas blancas, para poder tener acceso a determinados contratos). Es decir, se trata de un caso muy particular, y en especial desde el punto de vista de las políticas de apoyo a las mismas. Una forma de apoyarlas es a través de lo que se llama acción afirmativa, otorgando preferencias a estas empresas minoritarias para que accedan a contratos del gobierno.
Si les interesa, les recomiendo leer la presentación en PDF, y aún mejor, vean el video.

Martes 31 de Octubre de 2006
Los emprendedores contribuyen a que todo siga como está

Este es en cierto sentido el argumento del capítulo "Entrepreneurship as a source of path dependency" que escribió Udo Staber para el libro Rethinking Regional Innovation and Change: Path Dependency or Regional Breakthrough (2004), editado por Gerhard Fuchs and Philip Shapira.
Path-dependency es un concepto que quiere decir algo como “la historia importa”, es decir, lo pasado determina en cierta forma como son las cosas en el presente (pueden leer algo en Wikipedia en la versión en inglés del concepto, la que está en castellano no se si es muy buena). Lo que argumenta Staber es que los emprendedores son de alguna u otra forma responsables de que se perpetúen formas de hacer las cosas que no son las mejores, o que al menos sean responsables de que no haya innovaciones que rompan con aquél “camino” que se viene recorriendo, por ejemplo, en determinada industria o determinada región.
Mi idea era sintetizar acá algunas de las razones o justificaciones de aquél argumento, ya que, más allá de la importancia que tiene esto para los policy-makers, creo que puede ser de utilidad también para pensar más de una vez en los proyectos en los que uno se embarca. Las situaciones -y una breve descripción- que hacen pensar en los emprendedores como responsables de la “inercia” en el desarrollo son:

  • Los emprendedores sufren presiones de conformidad social: los emprendedores operan en un espacio social que define la importancia o el significado de las prácticas comunes en los negocios. Esto es, los emprendedores aprenden y aceptan prácticas y formas organizacionales consideradas deseables y legítimas por el entorno social donde se encuentran. Estas regiones poseen estructuras institucionales y procesos pre-existentes que operan como controles inhibiendo el comportamiento creativo que pueda tener el emprendedor. Dado que el emprendedor tiene que ganarse de alguna forma la confianza de proveedores, clientes, socios, etc., recibe así una presión social para ajustarse a ese entorno.
  • El éxito limita la innovación: mientras que la mayoría de los emprendedores tienen dificultades para encontrar el camino correcto al éxito, aquellos que son exitosos corren el riesgo de quedar atrapados por una percepción y comportamiento que limita, en lugar de reforzar aún más, la innovación. El éxito pasado no siempre es el mejor camino para la innovación futura. Esto pasa porque el emprendedor corre el riesgo de atribuir el éxito a un conjunto -acotado- de acciones o comportamientos pasados que supone son los ideales para mantener, limitando así su foco a este reducido conjunto de opciones para el futuro. Es esta también la razón por la cual se puede aprender más de los errores, ya que estos llevan al emprendedor a re-evaluar las prácticas pasadas antes de actuar nuevamente.
  • La imitación reduce la diversidad: ante la incertidumbre muchos emprendedores tomen en cuenta otros negocios como modelos de organización o productos y tratan de imitarlos. De hecho, imitando a otros es una de las formas más fáciles de entrar a una industria determinada. Haciendo esto -copiando- e introduciendo leves modificaciones al producto u organización copiada, el emprendedor intenta salir adelante en un entorno incierto. De tener éxito mediante la copia, el emprendedor concluye que ése es el mecanismo que lleva al éxito, por lo cual deja de intentar nuevas alternativas propias, incluso aquellas que podrían darle más beneficios. A nivel de una región, lo que sucede es que las distintas prácticas tienden a converger, y a partir de allí se sigue un camino sin innovaciones que alteren esa historia pasada de la industria.
  • Las redes de los emprendedores tienden a ser cerradas: en el pasado escribí alguna vez ya sobre la importancia de la red de contactos para el emprendedor (por ejemplo). En este caso, una red de contactos cerrada limitada a determinados contactos, sería conducente a un mantenimiento de prácticas pre-existentes. Claro, existe un riesgo de limitar perspectivas y visiones al recurrir a una red de contactos cerrada, basada en vínculos fuertes y de larga data, es decir, gente que -en pocas palabras- tiende a pensar muy similar a uno mismo. Al darse esto, los miembros de la red tienden a quedar bloqueados en un intercambio mutuo -de información, favores, etc.- sin fin, aún cuando no se vean beneficios directos de esto.

El autor aclara que este no es el caso de todos los emprendedores, ni que la actividad emprendedora siempre produce un mantenimiento del camino recorrido o path-dependency. Además aclara que hay una serie de factores que pueden atenuar aquellas situaciones de bloqueo, como son la diversidad de instituciones y prácticas en la región, una mayor incertidumbre (como generador de alternativas para emprender), y la imitación imperfecta (esto es, la adopción de nuevas prácticas derivadas de una mal copia de modelos existentes).
Todo esto desde luego tiene implicancias importantes para los policy-makers, aunque creo -como decía antes- que puede servir a quienes emprenden para reflexionar un poco más respecto a los proyectos iniciados y evitar caer así en un camino de -tal vez- mayor seguridad o “conformidad” y menor beneficio potencial.

Jueves 05 de Octubre de 2006
Cuando el problema es ser demasiado exitoso

Todos los emprendedores sueñan con ser exitosos, y todos los policy-makers quieren tener a estos emprendedores en su región o país. Lo que nunca uno hubiera pensado que tener muchos de estos emprendedores exitosos sea realmente un problema...
Nueva Zelanda se enfrenta a este problema, particularmente en este caso lo conocido como "Technology Transfer by Takeover" (concretamente, transferencia de tecnología por la compra de las compañías). Tal como comentaba hace unos días Sally Davenport (Victoria University of Wellington, Victoria Management School) en una reunión, Nueva Zelanda está transfiriendo tecnología al exterior como parte de una tendencia por la cual grandes compañías extranjeras compran startups exitosos locales. Sí, el éxito de estos emprendedores atrae a los capitales extranjeros, que terminan obteniendo el beneficio final resultante de esas firmas locales innovadoras, con la consiguiente extranjerización del sector high-tech.
Las compañías high-tech en ese país son realmente pocas (entiendo que 70 de ellas controlan el 65% del gasto en R&D high-tech, hay que verificar este dato), y se caracterizan por desarrollar pequeñas partidas de productos customizados para compañías extranjeras. Esto implica desde el vamos el compartir conocimiento y una relación muy estrecha con empresas extranjeras, parte de las cuáles terminan comprando a sus proveedores de Nueva Zelanda.
La cuestión es qué hacen esos emprendedores que venden sus compañías... ¿invierten nuevamente en nuevos proyectos? Aparentemente este es el problema, a aquellos emprendedores exitosos tal vez les gusta más el yatching y disfrutar de la riqueza lograda.
Para quienes están interesados por más detalles, acá hay un paper (PDF) sobre el caso.

Martes 18 de Julio de 2006
El equipo ideal tiene tres emprendedores

Hace algunos días conversaba con algunos colegas respecto a la posibilidad de crear una nueva empresa, qué tanto riesgo uno puede correr, cómo organizar todo en un comienzo, cómo organizar la relación entre los emprendedores que participan, etc. Pasando en limpio aquella conversación y pensando en qué elementos clave hacen falta hoy en día para crear una nueva compañía, veo que regularmente se cae en un aspecto que parece ser el de más importancia: el equipo emprendedor.
He escrito sobre esto en el pasado, por ejemplo en La calidad del equipo para emprender, Factores que consideran los inversores de riesgo (software), Recursos humanos, marketing y ventas y Formando el equipo, entre otros artículos. Obviamente, siempre insisto y vuelvo sobre el tema porque me parece de suma importancia.
No creo que haya reglas respecto a cómo debe estar constituído un equipo de emprendedores, aunque sí tengo algunas ideas que pueden orientar la decisión de cómo organizarse para crear una nueva empresa.
Siempre después de charlar al respecto la conclusión es la misma: hace falta un buen equipo de emprendedores. Pero... ¿qué es un buen equipo? Primero, antes que nada, con equipo me refiero a más de una persona. Emprender un nuevo proyecto solo es muy difícil, el tiempo demostrará que hacen falta al menos dos emprendedores que trabajen en forma conjunta, siendo en mi opinión (por mi experiencia personal y por los proyectos en los que he participado) tres emprendedores el número ideal.
Siempre será necesario distribuirse tareas, algo que se transformará en "delegación" de tareas cuando la empresa contrate sus primeros empleados. Aunque es de esperar que aquél equipo inicial de emprendedores sea del tipo "estar todos en todo", lo cual en cierta forma es deseable para garantizar la organización del proyecto.
Cuando charlábamos sobre este número recuerdo que me mencionaban el caso de un proyecto en el que participarían inicialmente al menos cinco emprendedores. No esta mal, eh? Encontrarse cinco personas que tengan la misma idea de negocio y acuerden emprender juntos... Supongo que la especialización de cada uno de ellos en tareas concretas permitiría ofrecer servicios de mayor valor agregado a los clientes, derivados fundamentalmente de una mayor organización de la nueva compañía. Además, seguramente habría otras ventajas teniendo en cuenta que son más personas realmente comprometidas con la idea, y que no esperan en principio obtener beneficios económicos hasta tanto la empresa sea rentable.
También podría darse que los emprendedores que conformen este equipo tengan todos algo de capital inicial para aportar, lo cual, más que una ventaja, sería tal vez una necesidad al momento de crear la nueva empresa. Puede ser que se trate de un proyecto de características tales que obligue a conseguir "socios" más que "emprendedores" para llevarlo adelante. Y no pensemos solamente en capital dinero, pensemos también en la importancia de la red de contactos que cada uno de ellos pueda aportar en un comienzo, para conseguir clientes, proveedores o quien dice... para conseguir nuevos socios emprendedores!
Viendo el lado negativo de un equipo emprendedor numeroso, si estos emprendedores no tienen una buena experiencia de trabajo en equipo, tal vez sea difícil ponerse de acuerdo para dar los primeros pasos. Y ojo cuando quienes emprenden son familiares... a veces separar cuestiones laborales de las familiares tiene sus dificultades. Quienes trabajan sobre cuestiones de empresas familiares saben de esto. No sé si los problemas se tienen que dar sí o sí, pero siempre es una cuestión importante el vínculo familiar que se "solapa" sobre las relaciones dentro de la empresa.
Desde luego que siempre es deseable que las habilidades de todos quienes integran el equipo emprendedor sean complementarias, aunque supongo que esto podrá variar de acuerdo al tipo de proyecto. Ofrecer un producto o servicio muy especializado puede requerir la mayor cantidad de gente posible con conocimientos técnicos específicos, mientras que determinados servicios (como consultorías y relacionados) pueden exigir complementariedad.
El tema da para mucho más, ni hablar que cada caso específico aportará nuevos puntos de vista y opiniones. Como para dejar alguna idea final (además de suponer que estamos todos de acuerdo en la importancia del equipo emprendedor) tengo que decir que, como leí alguna vez, los primeros emprendedores / empleados -más allá de su función específica- tienen que ser todos vendedores.

Sábado 08 de Julio de 2006
Innovación, entrepreneurship y políticas públicas

Leer una transcripción de 111 páginas de la charla mantenida en la Union Square Sessions del pasado 15 de junio no fue nada fácil. Y menos aún tratar de elaborar algunas ideas para escribir un comentario al respecto. Daniel me sugirió que lea el documento (versión .doc), supongo que sabe que esto pasa por el centro de mis intereses.
Las biografías de los participantes de este evento se puede encontrar acá, como para que vean de quiénes estamos hablando. Todos son personajes reconocidos en sus ámbitos de trabajo y, lo más interesante, de tres grandes áreas estrechamente vinculadas (aunque no comunmente vistas sentadas en la misma mesa): emprendedores, inversores de capital de riesgo y académicos vinculados a políticas públicas (haciendo números, veo más participación de inversores de riesgo). Hay también fotos del evento (hasta ahora sólo pude encontrar fotos de la primera edición de estas sesiones). Pero vamos a lo importante.
¿Alguien estuvo o sabe de alguna otra reunión donde se combinen los puntos de vista del entrepreneurship, del venture capital y de las políticas públicas? La verdad es que lo más cerca que ví en Argentina son los Foros de Capital de Riesgo organizados por la SECYT, el Programa de Capital de Riesgo de la SECYT y el IECYT, al menos en parte del seminario donde exponen distintos oradores (a propósito, se viene el tercero de estos foros). Aún así, estos foros no persiguen los mismos objetivos que las Union Square Sessions. Y, antes de que me lo sugieran, no creo que los Foros Nacionales de Competitividad Industrial de las Cadenas Productivas sean tampoco el equivalente a este evento que estoy describiendo (sin ánimo de desmerecerlos).
Estas sesiones se organizaron para tratar de responder a tres preguntas fundamentalmente:

  1. La actual dirección de la legislación de EEUU (incluyendo las leyes propuestas, las recientes acciones regulatorias y los esfuerzos en torno al cumplimiento de la propiedad intelectual, la protección al consumidor y el anti-monopolio), ¿ayudará o perjudicará a la innovación?
  2. ¿Hay una serie de principios que deberían guiar a los policy makers para maximizar la rentabilidad de una política que fomente la innovación?
  3. Las medidas de política imprudentes, ¿detendrán la innovación o simplemente cambiarán el foco de dicha innovación tal como en el caso de las apuestas online? En otras palabras, ¿es la innovación o es la competitividad nacional y la salud de los mercados financieros lo que está en riesgo?

Qué temas para abordar... creo que por sí mismas hablan del problema que enfrenta EEUU, y ni hablar que el sentarse a la mesa de aquellos tres grupos es el reconocimiento de que algo importante debe hacerse. No sé si algo puede salir de esta charla aislada, pero es un punto de partida (probablemente eventos similares se observen en otros lugares de aquél país, o incluso en otros países, pero como decía más arriba, hasta el momento no había leído de algo similar).
Por lo que he leído de la transcripción del evento, en un comienzo se intentó poner orden a la charla y encauzarla en torno al hilo conductor que representa cada pregunta. Pero por lo apreciado, inevitablemente, otros tópicos que van saliendo sobre la marcha desviaron frecuentemente la conversación.
La charla fue directo al grano, de inmediato aquellas tres preguntas de más arriba se convirtieron en otras múltiples y más directas: ¿debe el gobierno regular la actividad privada (es decir, aquella conducente a la innovación)? o ¿debe mantenerse a un lado dejando que "la mano invisible del mercado" haga "lo correcto"? Y también, ¿debe el gobierno regular en forma permanente la actividad privada?, ¿o debe hacerlo circunstancialmente y en una base "provisional" con el fin de "corregir" desviaciones u obstáculos en la senda de la innovación?
Para que se den una idea de lo que ésta gente tiene en mente al hablar de regulación del gobierno, piensen en el monopolio que representó AT&T en algún momento (ver en Wikipedia por ejemplo, la versión en inglés explica mejor lo sucedido) o la posibilidad de que Google tenga que pagar derechos de usar las redes de las compañías de telecomunicaciones para ofrecer sus videos. En ambos casos se dió o debería darse la intervención del gobierno: en el primer caso se dió disolviendo el monopolio originado en el negocio de las telecomunicaciones, mientras que en el segundo -según dicen algunos- debería darse la intervención para regular el esquema por el cual Google podría ofrecer video a través de redes de terceros gratis o pagando un precio determinado (en algún momento escribí algo sobre regulación en Mantengan al gobierno lejos del tema innovación).
Los puntos de vista se hicieron evidentes también a favor y en contra de la regulación del gobierno. Si bien a primera vista parecería que los emprendedores y los capitalistas de riesgo están a favor de la no intervención del gobierno y que los académicos sí pregonan la regulación, esto no quedó tan claro en la charla. Y más importante aún, menos claro quedó la definición de "intervención" o "regulación"!
¿En qué medida el gobierno debe intervenir? ¿Debe proteger un derecho básico como la "no discriminación" (permitiendo al consumidor tener todas las opciones disponibles para elegir, opciones no limitadas por -por ejemplo- compañías de cable o telefónicas que podrían impedir que veas determinados programas o te comuniques de determinadas formas), o regular en forma más precisa los distintos aspectos que tienen que ver con la prestación de servicios o el uso de determinadas tecnologías? ¿Debe el gobierno intervenir regulando el funcionamiento de la infraestructura o regulando en el ámbito de las aplicaciones / uso de la misma?
En medio de todo esto salió reiteradamente el tema de la "neutralidad de la Internet", es decir -a grandes rasgos- la no intervención en la regulación de su uso. También salió la cuestión de si pensar localmente o mirar también hacia afuera: fueron mencionados varias veces los casos de Korea, Francia e Inglaterra como ejemplos de determinadas formas de regulacion / no regulación gubernamental y como ejemplos de avance (por sobre EEUU) en términos tecnológicos.
Obviamente la cuestión de propiedad intelectual y patentes no dejó de aparecer. La creación de nuevos contenidos día a día y su transmisión por distintos medios es el punto en torno al cual gira la discusión en este aspecto, y el caso de Google y sus videos es un ejemplo. También lo es la distribución ilegal de música en la red. Lo interesante fue lo mencionado por algunos emprendedores respecto a esto, y es que al crear su propia empresa uno ve que cientos de nuevas patentes específicas pasan cada vez más cerca de su producto o servicio y que, por lo tanto (ya que uno pierde la noción de dónde es libre de operar o no), el foco no está ya en proteger sus invenciones de la misma forma, sino en tratar de innovar más rápido que los competidores. Y es más, los mismos inversores de riesgo a veces fomentan esto (con la salvedad de ciertos casos, como por ejemplo en la industria farmacéutica, donde nadie invertiría US$ 100 millones en desarrollar y comercializar un medicamento sin tener una protección adecuada).
Es que los inversores de capital de riesgo de alguna forma comparten aquél pensamiento de los emprendedores, y tal como se menciona aquí, si estos inversores cayeran en la racionalidad -apoyando nuevas empresas mientras que piensan en patentes- se convertirían en banqueros de inversión para dejar de ser cómplices de aquellos emprendedores. Para agregar, "So there is enormous uncertainty in the technology sector driven by the patent world, and uncertainty is the enemy of venture capital".
Y, como en todo lo que tiene que ver con política, el lobby que hacen las más grandes (compañías de telecomunicaciones) no está balanceado con el que podrían hacer emprendedores, inversores de riesgo y nuevas compañías. Esta es una noción que quedó sin mucha discusión creo en la charla.
En fin, de la lectura de esta transcripción pueden salir muchas ideas, pero yo me quedo con dos:
  • ¿Qué posibilidad hay de que en países como Argentina se comience una discusión de este tipo, con participación de aquellas tres partes, para de alguna forma sentar las bases para la promoción real de la innovación?
  • Como se menciona en la charla, las políticas públicas pueden dejar fuera de carrera una buena parte de los proyectos que un inversor de riesgo pueda tener sobre su mesa. De todos modos, más proyectos aparecerán y así sucesivamente. El inversor de riesgo siempre estará buscando en los beneficios que pueden retornar los proyectos y en cómo obtenerlos. "Venture capitalists are structurally incapable of focusing on policy issues."

Jueves 22 de Junio de 2006
¿Qué tanto riesgo es aceptable correr con mi emprendimiento?

Antes que sigan leyendo, acá no hay "secretos" para tomar decisiones exitosas en cuanto a qué riesgos asumir o no. Este comentario se trata de algo que nos pasa a todos quienes tomamos decisiones, todos los días; en particular, a quienes emprenden un nuevo negocio o, habiéndolo hecho, toman esa clase de decisiones que implican riesgos importantes.
El New York Times publicó recientemente In Medicine, Acceptable Risk Is in the Eye of the Beholder, un artículo que describe cómo el correr riesgos se torna aceptable dependiendo del punto de vista de quién haga el análisis. En este caso se trata de medicina, pero como bien escribe Matt Inglot en This Advice Makes Sense for You, But Not for Me, este fenómeno no necesariamente se refiere a medicina o a cuestiones relacionadas con riesgos para la salud, sino que se puede aplicar el mismo razonamiento a decisiones que afectan a la sobrevivencia de tu negocio, a tus finanzas personales o incluso a una simple mano de póker.
La práctica ha demostrado (al menos en el caso de medicina publicado por el New York Times) que el grado de aceptabilidad de un riesgo a ser asumido está directamente relacionado con quién lo debe asumir. El caso planteado: supongamos que una persona se contagia de un virus del cual sólo sobreviven el 10% de quienes se contagian. El médico le propone una vacuna que parece ser muy efectiva curando la enfermedad, aunque la misma implica un riesgo colateral derivado de su aplicación: el 5% de los pacientes que son vacunados mueren, como resultado de un efecto inesperado de la vacuna. ¿Qué harías si te pasa a vos? ¿Correrías el riesgo de entrar en ese 5% que recibe la vacuna y termina falleciendo? ¿O preferirías tratar de sobrevivir sin la misma? ¿Y si quien contrae la enfermedad fuera tu hijo? Y si fueras doctor, ¿recomendarías a tu paciente la aplicación de la vacuna? Y si fueras el director del hospital, ¿establecerías como política del mismo la aplicación de la vacuna en dichos casos?
El resultado de la investigación demostró que el riesgo a correr al ser vacunado de aquella forma se tornaba más aceptable a medida de que nos "alejábamos" de quien asume el riesgo: sólo el 48% de las personas dijeron que aceptarían colocarse la vacuna; pero el 57% de ellos dijeron que se la aplicarían a sus hijos; 63% dijeron que si fueran doctores se la darían a sus pacientes; y un 73% dijo que recomendarían la vacuna a todos los pacientes si fueran el director del hospital.
Como se puede ver en este caso la conclusión es: el riesgo que uno está dispuesto a asumir sobre sus propias cosas (su vida) es menor que con las cosas de los demás (la vida de un familiar, de un paciente, de un "cliente" de la organización que dirijimos). ¿La novedad? Creo que ninguna, simplemente la comprobación práctica de algo que todos imaginamos o al menos entendemos al razonar al respecto.
Pero vamos al caso que nos interesa: las decisiones que debe tomar el emprendedor respecto a qué riesgos correr. No cabe duda que cada proyecto tendrá un riesgo particular, determinado fundamentalmente por la situación particular del negocio, por la industria o sector en el que se encuentra y, finalmente, por el riesgo "general" que corren todos los nuevos proyectos en una economía determinada. Aquí la conclusión de extrapolar aquél caso mencionado sería: el riesgo que un emprendedor está dispuesto a asumir sobre su proyecto es menor que el que pueda recomendar asumir "alguien de afuera" (del proyecto).
Esto tiene que ver con el "animarse" a emprender, ya sea dejando el trabajo actual o invirtiendo determinada cantidad de dinero en llevar una idea al mercado (por ejemplo). O tiene que ver también con el riesgo a correr por entrar a un nuevo mercado, o por tratar de introducir un producto nuevo en un mercado existente. En todos estos casos (y en otras decisiones que implican riesgos importantes): ¿no tendremos un temor excesivo respecto al riesgo que estamos asumiendo? Acá se torna interesante tener una opinión de "alguien de afuera".
Difícilmente una nueva compañía tenga un consejo asesor, y mucho menos probable lo es si la compañía es pequeña (¿cuántos proyectos nuevos comienzan con sólo uno o dos emprendedores?). Así que pensando bien, la opinión de familiares, amigos, inversores, otros emprendedores del sector (o no), puede ser muy útil. Ni hablar que el intercambio de opiniones entre los distintos integrantes del equipo emprendedor es también importante, pero no se equipara con las opiniones de alguien que no está involucrado directamente. La perspectiva externa puede ser muy útil.
Efectivamente, acá no hay secretos para tomar decisiones exitosas. Creo que cada uno de nosotros tiene la solución para su propio negocio. Pero, como diría Matt Inglot, si hasta el momento sos el único que está leyendo tu plan de negocios, tal vez sea el momento de obtener una perspectiva adicional. Cada opinión vale: no vaya a ser que estemos frente a una gran oportunidad y no nos animamos a aprovecharla.

Miércoles 14 de Junio de 2006
Incubadoras de empresas, no solo para nuevas empresas

Cuando escribí mi último comentario, Si se pudiera replicar el Silicon Valley..., hablaba sobre un artículo que había leído, precisamente relacionado con la posibilidad de replicar la experiencia de desarrollo del Silicon Valley.
Entre las cosas que mencionaba aquél artículo estaba lo que no debían hacer los policy makers cuando trataran de replicar la experiencia del valle del silicio. Sin preocuparnos ahora de si es posible o no replicarlo, el artículo recomendaba a los policy makers no intentar proveer espacios baratos de oficina o infraestructura...
Exactamente esto es lo que se está haciendo en New Orleans (Louisiana, EEUU) para recuperar parte de la actividad económica local después del violento paso del huracán Katrina (más detalles también en el artículo Incubators nurse firms to life). Y en este caso se trata de ayuda específica para los negocios de sectores vinculados a IT (information technology).
El Louisiana Technology Council (LTC), creado en 1994, tiene como misión asistir al desarrollo tecnológico de individuos y organizaciones, en particular del área de la ciudad de New Orleans y del estado de Louisiana. Desde antes del desastre natural del Katrina estaban trabajando para crear lo que ellos llaman "Tech Capital of the South" (incluso registraron la marca), pero lamentablemente el desastre natural ha detenido el proceso. De todos modos, todo problema representa una oportunidad...
Con el apoyo de grandes compañías privadas entre las que se encuentran IBM, Microsoft y Kodak (vienen otras en camino) lograron establecer una incubadora para empresas de IT en la zona céntrica de aquella ciudad. La idea es que distintas compañías que sufrieron grandes pérdidas por el efecto de aquél huracán pueden reinstalar sus oficinas aquí temporariamente, hasta recuperarse. Las pérdidas no sólo fueron materiales, también se habían perdido bases de datos de clientes, etc... difícil de recuperar, no?
La ayuda era necesaria, hacía falta espacio de oficinas para trabajar e infraestructura como conectividad a la Internet y demás. Esto tal vez no sea una incubadora de empresas tal como la que imaginamos, ya el mismo nombre hace pensar en firmas nuevas (por "incubadora") y en este caso hablamos de apoyar en un caso -muy- particular a firmas existentes. Pero en este caso, el tipo de solución se ajusta al problema a resolver.
La moraleja o idea de siempre: analizar el problema local antes de actuar copiando lo que se hace afuera.

15.05.08, Nada importante sucedió hoy...
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